1. Caliente de Pachuca


    Fecha: 26/02/2026, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Surtp, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Hoy es 24 de febrero del 2026.
    Estoy en mi cuarto acostado solo. Por el trabajo que tengo, debo permanecer toda la semana en un pueblo rural distante de mi casa y de mi familia. 
    
    Soy casado desde hace 25 años, adoro a mi esposa; nos llevamos bien. Sin embargo, les confieso que en la soledad de mi habitación me llegan los recuerdos de aquellas experiencias de haber estado con un hombre en la intimidad. No me considero gay, pero anhelo ser penetrado por un rico pene.
    He estado sólo con un hombre en tres ocasiones muy esporádicas. La primera vez que me convenció de llevarme a su casa fue porque imaginé que quería que yo lo penetrara porque cada vez que nos encontrábamos me decía que quería mamarme la verga, y lo hizo en algunas ocasiones con el riesgo de que nos vieran. 
    Así que esa vez que acepté ir a su casa, me movió la morbosidad de experimentar estar con un hombre en la intimidad; dejar que me mamara la verga y penetrarlo, aunque no estaba yo muy convencido.
    
    Estando ya en su casa, me empezó a acariciar y a besar en la boca. Yo no le correspondía porque me sentía raro, sentí que algo no estaba bien. Él mismo me decía que cooperará pero no podía. Me pidió que me acostara en la cama. Me empezó a quitar la ropa, yo sólo me dejé desnudar. Él también se desnudó. Me besaba la boca, el cuello, los pezones, el estómago y luego mi pene. Y cuando sentí y miré su vergota, me embargó un deseo que no había sentido nunca; me encantó su pene. Es mucho más grande que el mío. ...
    ... Mientras me chupaba el pene, yo se lo acariciaba suavemente y él estaba metiendo un dedo en mi ano, luego metió dos dedos y luego tres; me estaba gustando.Ya estaba yo colaborando. Entonces me pide hacer un 69. Nos acomodamos  y se lo chupé también. Sentía que no cabía en mi boca pero me estaba gustando mamarlo. 
    Entonces me preguntó si quería ser penetrado y yo le dije que si; quería saber qué se sentía tenerlo adentro. 
    
    Me puso boca abajo con una almohada en mi panza. Sacó una crema de su cajón y me la untó en mi ano; me dijo que era para que resbalara mejor. Acercó su pene en mi ano y despacio intentó meterlo pero me dolía mucho. Estuvimos intentando varias veces, mientras me acariciaba y me besaba en la boca y el cuello. Poco a poco fue entrando la cabeza de su grueso pene. Le pedí que la sacara varias veces porque me dolía. Me preguntó si me gustaba, yo le decía que si pero que no lo aguantaba. Hasta que pudo entrar toda su verga. Así me empezó a bombear, yo gemía de dolor pero al mismo tiempo sentía placer. Me jalaba de la cadera y me decía que le estaba gustando cogerme porque era virgen, que sentía que le apretaba su vergota. No sé cuánto tiempo me estuvo cogiendo, sólo recuerdo que le pedía más y más, le decía que me gustaba cómo me estaba bombeando. Nunca imaginé que fuera tan rico y sabroso ser penetrado, de sentir sus huevotes chocando con mis nalgas y sentir su respiración agitada en mi cuello. 
    
    Después de unas ricas y calientes embestidas, me dijo que sentía ...
«12»