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EL PROFE INGENUO Y PERVERTIDO
Fecha: 08/03/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Desde los 22 años que soy docente, más por oportunidad que por necesidad. Lo soy en la misma escuela técnica donde me recibí de Técnico Constructor, algo así como lo que en otras partes es Maestro Mayor de Obras. La oportunidad se dio el día que, por un trámite que tuve que realizar al cambiarme de universidad por cambio de domicilio, retorné a la escuela. Fue cuando, quien era secretario en mi época de alumno, se había convertido en director. Me solicitó, muy amablemente, dado que yo había sido “alumno ejemplar y competente”, si podía hacerme cargo, aunque sea temporariamente, de las materias Tecnología de Materiales y Sistemas Constructivos, dado que el ingeniero que las dictaba, se había enfermado y estaría en tratamiento por largos meses. En realidad, mucho la cosa no me entusiasmaba, dado que tenía un buen trabajo en una importante empresa de Ingeniería y Construcción. Pero…, bueno…, con algún arreglo de horario en la Empresa, decidí ocuparme por 12 horas semanales de la docencia. El detalle, que ahora parecería milagroso, es qué por esas horas semanales, yo recibía en pago lo que me hacía falta para la cuota mensual del dpto. que había comprado. ¡Cartón lleno! Además, algo muy…, pero muy… importante… Como al descuido, había relojeado la presencia de gráciles y encantadoras alumnas… Cuando era estudiante…, ni una piba estaba en una escuela técnica. Las cosas habían cambiado. La posibilidad de ingresar sin examen a las facultades de ingeniería y arquitectura, ...
... potenciaron el interés de las mujeres en las escuelas técnicas, además de tener título y posibilidad de trabajo al egresar del secundario, más, mucho más, que los bachilleres y peritos mercantiles…, solamente empardado por las futuras maestras. Tal es así que acepté la propuesta…, por la cuota del dpto.… y por la presencia de muy pocas…, pero sugerentes alumnas. ¡Al fin de cuenta no iban a tener profe de 22 años muy seguido! Todo muy bien. La mensualidad del dpto., las horas de trabajo semanal pocas y cómodas, dado que las agrupé en tres días y…, también pocas…, pero tentadoras, niñas en la edad perfecta para estar dispuestas a curiosear y experimentar propuestas de “adultos…” No fue nada previsto, pero mis colegas profesores, no tenían menos de 40-45 años. ¡Hasta ellos me decían, en broma, que mis “alumnas” iban a tratar de aplazar…, para que yo les hiciera el “favor” de mejorarles las notas…! ¡Y fue así nomás! ¡Nunca lo hubiera creído! A las cuatro o cinco semanas de docencia, ya tenía alumnas que “necesitaban” alguna ayuda para mejorar el “nivel”. Dos de una materia y tres de la otra. Me agarraron de sorpresa. ¡O tenían esa práctica, o estaban desesperadas por aprobar! No tuve tiempo de proponer nada. Ellas lo propusieron…, en todas las formas y medidas: movimiento de caderas, amplios escotes (sólo para mí, obviamente), gráciles sonrisas… y… “como a usted le sea más cómodo, profesor…” Existe un antiguo adagio que asegura “jamás rechaces a una mujer…, o la tendrás ...