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¿ESO ES POSIBLE?
Fecha: 17/03/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... Ella, por suerte, tal como varias otras esposas, resolvió quedarse en la localidad, en lugar de aburrirse en el campo, por lo cual el marido, “astuto hombre de negocios”, resolvió instalarle la fiambrería. Pero, por supuesto, tal como me lo contó, prefiere la secretaría que andar cortando fiambres, por lo cual dejó a su hermana y a su hija con esas tareas… ¡Yo, encantado! Tanto su hija como la tía… -Renata, de 30-, son tan apetecibles como complacientes…, y Mica, al fin…, no resistió ser la “tercera…” No es que sea un “degenerado…” –tomado como lo peor de lo peor-, pero sí me reconozco como lujurioso y pervertido, sin vergüenza ni complejos… Si una mina me gusta, aunque sea monja, me la quiero coger, y eso es lo que trato…, siempre que me dé bola, pues jamás lo haría forzado. ¡La negación me quita las ganas! O sea…, en pocas palabras…: sentí casi inmediatamente que, tanto tía Renata, como la nena Tamara, estaban muy dispuestas a complacer mis deseos, por lo cual, luego de pocas palabras, fui directamente al grano, aunque de la forma más elegante posible…: ¡no es cosa que me crean un padrillo ordinario…! A Renata le demostré, con gestos y palabras, que me gustaba mucho, y que quería “tenerla entre mis brazos y estar entre sus piernas”, palabras que le encantaron, sonriendo y pasándose la lengua por los labios. ¡No hubo más que hablar! En 15 minutos estábamos en un elegante hotel –el mejor de la zona-, con jacuzzi, cama súper king size, espejos en el cielorraso y cuatro ...
... pantallas porno… ¡Le importa tres carajos que alguien la vea entrar al telo conmigo! “Cojo con quien se me da la gana…”; esas fueron sus palabras. ¡Dos turnos sin aflojar! ¡Y ella queriendo más! -Dani, por favor, no te olvidés de mí… - Es todo lo que me dijo cuándo nos íbamos. – Si querés la convenzo aTamara de que venga conmigo… ¡Esto me volvió loco! ¡Obvio! Tía y sobrina tortillaban desde que Tamara tenía 10 años. Me la dijo la propia Renata. “En este pueblo no hay un carajo que hacer…”: para eso está el “forastero”. ¡La gloria! Tener a la tía ensartada, mientras se la chupo a la nena, es el paraíso… ¡y la inversa también! El trío no se hizo esperar. -Mañana a las 7 vení a casa. Te estaremos esperando. – Palabras de Renata…, con el sonriente asentimiento de Tamara. Obvio; a las 7 de la tarde, como “un solo hombre” –por suerte-, estuve llamando a su puerta. Me abrió Renata…, aunque Tamara estaba tras ella. Ambas plenamente dispuestas: vaporosos baby doll, sin corpiños, pero con mínima tangas, rostros enrojecidos y cabello ensortijado, no muy ordenado, producto de muy reciente, caliente y apresurado tortilleo. -¡Papito! ¡Estamos recalientes! – Parecen palabras dichas a dúo. Tamara me besa en la boca, mientras Renata me aprieta el bulto… -¡Es un placer excepcional encontrarlas tan hermosas y dispuestas! Prometo hacer todo el esfuerzo posible para complacerlas… -No te hagas ningún problema Dani…, tenemos toda la noche… - Renata disipó dudas… -En casa me dieron ...