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Mi mujercita puteando es feliz
Fecha: 17/03/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Egon, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... vieron y se formaron dos hileras para ponerle los palos listos. ¡Y se los comió todos! Chupó unas veinte picas. Unos pocos se la jodieron, aprovechando que estaba de lado y que las nalgas estaban disponibles.. Por nuestra telepatía sentí que ya quería parar. Me puse en la fila y cuando me tocó, le murmuré si ya quería salirse. Asintió y salimos a tomar unas cervecitas. Estaba cansadita y con sed, tenia que lavar mucha leche de hombre Tercera visita. Ya sabíamos muy bien como era, y que nos agradaba a los dos. Para esta tercera visita, decidimos que iría a buscar un tope flojón, de tela muy delgada y una putifalda medio muslo, envolviéndola, que se atara en la cintura. Los encontró. ¡Se veía putísima! Decidimos ir más tarde, ya de nochecita, y que subiría algo más cerca de la última hilera de butacas. Ese día, llegamos como de costumbre, y antes de entrar a la sala, se aflojó el tope y colocó los cordones de la falda al frente. Al sentarse, se soltaría el tope, y la falda, descubriéndose toda sin vergüenza. Así lo hizo, y pasó lo mismo del otro día. Cuando ya había mamado unos cuatro de cada lado, me tocó turno: Le quité el top, y le pedí que al mamar el siguiente se acomodara al borde de la butaca, con las nalgas afuera. Y pasó lo que imaginé: En cuanto estuvo colocada en posición, toda encuerada, un guey le puso la verga para mamar, y yo me la cogí, colocando la muestra. ¡Así era una pinche puta sin vergüenza! Fue el ejemplo a seguir, saliéndome ya tenía otro con ...
... el palo listo para cogérsela. Y otro y otro. Mientras por arriba, seguía bajándose a la llave. Cambiando de pose, se levantó inclinada, apoyándose en el respaldo, mamó a los que se la pusieron desde la hilera de atrás, dejando que otros se la metieran por el chocho. Bien puta la niña, encuerada, en un cine, como perra en celo, por un lado, dejando que se la cogiera el que quisiera y por el otro mamando todos los palos que le ponían por delante. Le eché el atole y me puse de lado, no muy cerca. Si dudar, otros cabrones, se colocaron igual para hacer más dobles penetraciones, Sentí que mi putita estaba feliz, ardiendo de calentura, cogida por un montón. Al salir, tomando una cervecita, platicábamos. ¿Cómo te sientes? Bien, un poquito cansada, pero muy contenta y satisfecha. ¡Jajaja… jodida pero contenta! ¡Y muuy puta! Jajaja… mucho de los dos… ¿Soy puta? Si cariño… y mucho… una putita sin vergüenza… ¿Me vas a llamar así? ¿Te gustaría? Creo que sí, como que eso me calienta… me excita… ¿soy tu putita? Si amor, a partir de este momento, te llamaré mi putita. ¡Mi putota chingona! Jajajaja Algunos días después, le pregunté: ¿Quieres salir a putear? ¡Yo putear? Siii ¿A dónde? ¿Qué ropa me pongo? No dudó ni un segundo… Nos decidimos por ir a varios lugares. Primero nos registramos en un hotel de Copa, que nos gustaba. De tardecita al cine de la Cinelandia, después una perreadita en Copa, y rematar con unas horas en el Callejón. De ropa, para el cine y la perreadita, ...