1. La bella sobrinita Sarai


    Fecha: 23/03/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Chespi, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Esto paso hace ya muchos años cuando empezamos nuestra vida de casados que como todo comienzo no teníamos aún casa propia por lo que vivimos por un tiempo en casa de mi cuñada. Ella tenía 2 hijas de los cuales la menor era Sarai, una chica hermosa de rizos dorados. Cuando yo estaba en casa ella gustaba de pasar tiempo conmigo más que estar afuera jugando con sus amigos, cosas que me agradaba sobremanera. A pesar de su edad ya se notaba la clase de mujer en la que se convertiría, hermosa y muy desarrollada, principalmente en lo mental, diría yo que era muy precoz en su manera de comportarse para su edad.
    Sus ganas de estar siempre en contacto me volvían loco y ella lo disfrutaba, casi queriendo alcanzar, sin animarse, a tocar mi verga que para entonces ya la tenía bien parada que se me notaba debajo de mis pantalón, pero además pues no estábamos solos, so tenía que ser para otra ocasión. La oportunidad de presento pronto, ya que todos trabajamos excepto mi cuñada pero ella tenía que presentarse en la escuela de su otra hija para realizar unos trámites, me pidió que si le cuidaba a Sarai, yo que acababa de llegar del trabajar del turno de noche le dije que sin problema, así que tendríamos como una hora solos para aprovecharla.
    Ya sin nadie no hubo más simulaciones, comenzamos con un beso largo y tierno que se fue tornando muy apasionado, solo eso fue ...
    ... suficiente para agitar nuestras respiraciones. Ella me abrazaba y mientras yo extendía los besos por toda su carita linda y su cuello mientras le decía que era muy bella, eso parecía que la inhibia, ya que empecé a notar que su pantaleta debajo del vestidito se mojó. Yo estaba a mil y mi verga bien dura debajo de mi ropa, ella lo notó y sin más cohibicion la frotaba con sus manitas.
    Le pregunté si la quería ver, sin contestar a mi pregunta ella seguía acariciando ese bulto que se empapaba cada vez más con mi líquido preseminal. La saqué y abriendo mucho los ojos la admiro por un segundo y dijo: tío que grande tienes tus cositas , más grande que la de mi papá. Y que piensa le dije, otra vez no dijo nada solo la tomo entre sus manos y empezó a mamarla. Me tomo por sorpresa lo admito, ver y sentir su labios comiéndose mi verga sin parar. Era estar en el paraíso y ya bien exitado se la empujé hasta el fondo para descargarme en su carita. Fue una delicia pero antes de que mi cuñada regresara, la monte sobre mi y la empecé a  cabalgarme sin dejar de besar esos ricos labios. No quise terminar sin ponerla en 4 y darle unas embestidas y venirme una vez más en su espalda. Nos fuimos al baño a limpiarnos y como si nada hubiera pasado. Llegó mi cuñada 10 minutos más tarde y ya estábamos viendo la tv como si nada. Está es mi historia con la bella Saraí una mañana cualquiera 
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