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Hice Adicta a mi Esposa 1 Parte
Fecha: 26/03/2026, Categorías: Intercambios Tus Relatos Autor: J.Carlos V., Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Mi matrimonio con mi esposa en aquel tiempo ya tenia 9 años y la verdad ya no cogiamos como antes, y menos después que ella se empezó a involucrar en la iglesia y se hizo más mojigata. De por sí no le gustaba mamar verga y eso hizo que le pusiera el cuerno con una amiga de nombre Eugenia que aunque era gordita, chaparrita y de fea de cara, tenía un culo muy grande, cintura pequeña, buenas piernas, unas tetas enormes y sabrosas que me encantaban mamar y lo mejor de todo es que me dejaba cojermela por el culo, no le importaba que estuviera casado, pues ella también lo estaba y daba unas mamadas que ninguna otra lo hacía tan bien. Así que con mi amiga equilibraba el menú de mi apetito sexual. Claudia mi esposa, no estaba nada mal de cuerpo, tenía una cara de inocente, unas tetas mas bien pequeñas pero bien paraditas y firmes, una cinturita, el culo bien parado y formado que se antojaba empalar desde que se veían ese par de piernas bien torneadas y de piel canela muy suave. Desde antes de casarme quería cogermela de una y mil formas, pero como buena cristiana siempre fue muy mojigata y no mamaba verga, no me dejaba entrar por su culo y siempre sólo era cojer de a misionero. Y pues al año ya me había aburrido el sexo que teníamos y empecé a dejar de cojer con ella, y aunque ella también tenía necesidad la verdad es que ya me hartaba lo monótono en la cama y noté que en las noches discretamente ella se masturbaba. Cosa que no me evitaba en lo más mínimo pues con Eugenia tenía ...
... unas buenas faenas en la cama que me dejaba seco. En fin! Un día le empezaron a llegar los dolores de cabeza por el estrés de tantas actividades que tenía en la iglesia y el trabajo y por no descansar ya le daban sus migrañas, pero tampoco quería tomar tantas pastillas, así que un naturista le recetó Canabis a modo medicinal, y esa misma persona se la vendía y le recetada un micro cigarrillo para calmar los dolores. Lo cual para mi suerte le empezó a despertar la lívido o tal vez ya la tenía pero por lo conservadora no se deshinibia y la mariguana la ayudo. Un día que llegué del trabajo mucho antes entré a la casa y subí a la recámara y pude ver a mi esposa masturbandose en mi computadora con las páginas de porno que acostumbraba ver y las cuáles ya ni cerraba porque no me importaba que las viera Claudia mi esposa quien sienpre decía que era un sucio y que eso eran cosas del diablo. Estaba abierta de piernas con el vestido levantado, con los audífonos puestos y el volumen bien alto, porque hasta yo oía los gemidos de la película, Claudia dedeandose, gimiendo con los ojos cerrados y entregándose al placer. La recamara olía a mariguana y el cenicero contenía las cenizas. Pude ver como llegó a un orgasmo que la hizo temblar las piernas y casi gritar de placer mientras con una mano se apretaba los senos. A mí con esa escena se me puso de inmediato la verga durisima y quería cogermela ya. Pero me contuve, cerré con cuidado la puerta y me salí de la casa a dar una vuelta y ...