1. Madura joven


    Fecha: 03/04/2026, Categorías: Sexo con Maduras Tus Relatos Autor: El perla, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Primera vez que escribo.. espero sea de su agrado esta experiencia, de las que tengo varias. En fin, mi nombre es Miguel, 34 años, mido 1.72 80 kilos, cero gimnasio,casado, soy enfermero y por mi profesión me relaciono con muchas personas..algunas agradables otras desagradables, varones, mujeres.. y mi gusto por las mujeres siempre me gustaron que sean mas grandes que yo.. en mi trabajo, conocí a una colega, llamada Marisa, 42 años. De 1,65. Ni gorda ni flaca, unos pechos de buen tamaño, buenas caderas y una cola medianamente grande y apetecible. Para agregar a esta descripción, ella era muy prolija en cuanto a su higiene, su ropa siempre impecable, perfumada, pelo prolijo, en fin una linda mujer. Había estado en pareja con un compañero de trabajo por varios años, pero esa relación se terminó en buenos términos, cero escándalos. 
    Tanto compartir turnos interminables, siempre la miraba buscándole algo que me hiciera desistir el deseo de llevarla a la cama. Pero al contrario, esos deseos aumentaban aún mas.
    Iba con uniformes que dejaba ver que usaba ropa interior color natural o negro. Nada de tangas solo bombachas grandes.. yo imaginaba que por temor a que se le trasluza a través del uniforme. Con el correr del tiempo hicimos buena amistad, charlábamos de todo, pero no me tocaba el tema parejas, ni lo sexual. Luego descubrí que era lesbiana. Pero aun asi me atraía la yegua.
    Ella vivía sola. Sin pareja bajo el mismo techo y su hija ya habia hecho su vida. Asi que yo siempre ...
    ... fantaseaba con algun encuentro sexual clandestino con ella en su casa.
    Fue pasando el tiempo y nuestra afinidad aumento. Ya nos abrazabamos cuando por ejemplo regresábamos de las vacaciones y nos reencontrabamos en el trabajo. Entre tanto abrazos, descubría que sus pezones se le erectaban, en los días de verano se notaba mas por el hecho de que nuestros uniformes son de tela liviana. Eso me volaba la cabeza. 
    Ya con la confianza plena, nos "piropeabamos", que buen tipo que sos, sos unico, te quiero mucho y cosas asi me decia y me mandaba en algun qué otro WhatsApp. Yo le devolvía sus halagos, "hola hermosa mujer", "como anda la mas linda del hospital", etc. 
    Hasta que nuestros turnos favoritos eran los de noche, ya que el trabajo bajaba demasiado. Eran mas las horas de ocio que de labor. Una noche estando de guardia, nos recostamos en las camas que se usaban muy de vez en cuando para pacientes en observación. Uno en cada cama. Pero no se que problema tubo con wu celular y se acercó y me pidio ayuda, se sentó al lado mio y me paso su celular para que lo revisara. Era una boludez, me hice el que miraba, entraba a controlar el celular y ella se acuesta a mi lado. Al sentir el roce de nuestros cuerpos tuve una elección indisimulable, distraidamente terminamos en cucharita y revisando el celular. Ella sentía mi bulto al 100%. Pero no decia nada y yo tampoco. Esa noche quedo ahí.
    Luego con el pasar de los dias. En el turno mañana me dijo "se te paso lo del otro dia?" En broma. ...
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