1. Convirtiéndome en mujer trans. Primera parte.


    Fecha: 03/04/2026, Categorías: Transexuales Tus Relatos Autor: Claudia Lessly, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... mis piernas eran más bonitas, incluso, ya sus besos no me agradaban. Y pasaron como 3 semanas en las que volví a vestir como hombre y extrañaba verme como mujer. También pensaba mucho en Raúl, al que no había visto y añoraba sus manos en mi cuerpo y sus labios en los míos. En la cuarta semana de clases lo vi caminar al lado de una chica y me dieron celos, me enoje y mi pensamiento era de que yo era más bonita que ella; sin embargo, como no le podía reclamar, tome la decisión de terminar con mi novia y buscarlo como mujer, para recuperarlo porque ya lo consideraba mi hombre.
    
              Cuando terminamos mi novia y yo, no sentí feo, al contrario, me sentí libre y de inmediato fui a comprar ropa de mujer, un vestido corto, color rojo, tacones altos, medias negras transparentes, joyería de fantasía, perfume y una peluca, y fui a la estética de sus padrinos para que me maquillaran y me vistiera allí. Estaba su madrina, quien accedió porque había visto a su ahijado muy contento conmigo. Cuando por fin estuve lista, ya había llegado su padrino y él se ofreció a llevarme con Raúl, con quien hablé por teléfono y nos quedamos de ver en el parque donde nos habíamos visto por primera vez.
    
              Una vez que llegue, vi a Raúl ya sentado, quien al verme caminar fue a mi encuentro y me abrazó por la cintura diciéndome “que bonita estás”, y me besó los labios. Yo le correspondí los besos y los abrazos. Caminamos y platicamos un rato y de repente se paró frente a mi y abrazándome por ...
    ... la cintura me pidió que fuera su novia y su mujer, a lo que accedí. Y a partir de ese día y por los siguientes 2 meses nos veíamos todos los viernes, yo siempre vestida de mujer, todo eran besos, abrazos, caricias. Me gustaba mucho que me metiera mano y que me sentara en sus piernas. 
    
              Cuando cumplimos 2 meses de novios, al estar sentados en una cafetería, hablamos de las ganas que teníamos de vernos diario, y como yo no tenía mucha ropa, quedamos en que hablaría con sus padrinos para ver si me daban trabajo en la estética. Y ese mismo día hablamos con su padrino, quien accedió a contratarme, estaría allí diario desde las 5 de la tarde hasta las 10 de la noche, así por las mañanas seguiría estudiando, y me dio permiso de llegar a las 4 para vestirme de mujer y maquillarme, para ya estar lista en mi trabajo. De esta manera empecé a comprarme ropa de mujer, también empecé un tratamiento médico de feminización a base de hormonas, pues quería parecer mujer. 
    
              Pasaron algunos meses y ya sabía vestirme y maquillarme, tenía bastante ropa femenina y las hormonas ya estaban produciendo sus efectos, pues ya me dolían los senos y me estaban creciendo. Con Raúl nos veíamos diario, íbamos al cine, al parque, al hotel; sin embargo, con los meses se fue enfriando todo su entusiasmo, pues me seguía metiendo mano pero las veces que me llevó al hotel solo me desvistió y me manoseó y acarició toda toda, más nunca me cogio aunque yo se lo pedía. De hecho la última vez que ...