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Un remedio de la abuela
Fecha: 05/04/2026, Categorías: Jóvenes Tus Relatos Autor: Munga munga, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
con mi familia estábamos de vacaciones fuera del país, mi hija de 16 años contrajo una tos, de esas que no te dejan dormir y te cortan el aire. tenía días batallando con eso, fuimos a una farmacia a buscar algún jarabe que pudiera ayudarla, sin éxito regresamos al hotel, se necesitaba receta médica y en nuestras posibilidades económicas no contemplamos una ida al doctor. por la noche, probamos con un té, pero la tos continuaba y no dejaba dormir. mi madre se acercó sin mucho afán y me dio un botecito de ungüento mentolado vaporub y me dijo: ponle en la cola, extrañada respondí: cómo? si ponle una plasta en la cola, en el ano pues, con eso se le quita la tos, tu abuela me lo hacía y funcionaba, respondió. mi hija nos miro extrañada y algo asustada, ¡no quiero! dijo, a lo cual por un momento quedé sin palabras, después le dije en tono dulce: creo que nada perdemos con intentar mi amor, llevas días así y no hay manera de quitartela, su cara cambio mostrando temor y a la vez resignación, para este momento mi madre ya estaba frente de ella suetandole las piernas... Me puse atrás de ella, que estaba recostada sobre su costado, le doble su pierna, la tomé de la cintura y la jale un poco si cadera dejando sus nalguitas un poquito más levantadas, (ella permanecío quieta). baje su pijama y su calzón, en ese momento si abuela le sujeto la pierna y su cabeza a manera de apoyo... con una mano separé bien sus nalgas, dejando expuesto su cavidad anal, con el dedo de mi otra mano tome ...
... una buena porcion de vaporub y pregunté a mi mamá: ¿en la mera colita? a lo que me respondió: si directo en su ano por dónde hace popo, mi hija no emitía palabra alguna pues estaba asustada, solo si toser. Tome aire y de una embarre el ungüento directo en su colita, ella apretó un poco al sentir mi dedo tocándola, abrió sus ojos como platos, su abuela la consoló sobando su cabeza y diciéndole: no pasa nada. yo ignore ese y termine de colocarlo, cerré sus nalgas, subí su ropa y le di unas suaves palmaditas en sus nalguitas aún paraditas, en señal de éxito. mi madre le dijo: ve, no era para tanto, vas a estar bien, mientras se levanta y se iba a su cama, mi hija permaneció inmóvil, la cobije, me volvió a recostar junto a ella... exclamo con esa vocesita debilitada de tanto toser: siento que en arde, mucho? le pregunté, con sus ojos ya llorosos me respodió: un poco! y comenzó a sollozar, la abrace y le dije: tranquila mi niña, resiste, no es tan malo como parece, no llores, con eso se te vas a curar, duérme, ella se relajo entre mis brazos mientras yo la acariciaba con movimientos suaves en su espalda y de vez en cuando una nalgaditas, hasta que nos quedamos dormidas. Efectivamente su tos desapareció como por arte de magia. A la mañana siguiente ella se despertó sintiéndose mucho mejor, le di un paquete de toallitas húmedas para que se limpiar el ungüento y le dije: tu abuela tenía razón, ya viste que si funcionó y que no duele (ella solo asintió con su cabeza) en la noche te ...