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Convirtiéndome en mujer trans. Segunda Parte.
Fecha: 06/04/2026, Categorías: Transexuales Tus Relatos Autor: Claudia Lessly, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Como les había narrado en un relato anterior, cuando mi novio Raúl me dejó, yo ya era secretaria en el despacho jurídico de su padrino, cuyo nombre es Jorge. En ese local había 4 oficinas, una sala de juntas y una cocina. Yo me sentaba afuera de la oficina de mi jefe y, había 2 abogados, varios pasantes y secretarias. Por las mañanas me iba a la escuela, luego pasaba a vestirme de mujer y maquillarme a las 4 de la tarde y en el despacho estaba de 5 de la tarde a 9 de la noche, de lunes a viernes. Al principio estaba muy triste, pero me mantenía ocupada con la escuela, las tareas y el trabajo. Además, cada semana tenía que ir a ver al médico para revisión de mi tratamiento de feminización. Por su parte, Jorge al principio me acariciaba las manos, me tomaba del brazo, me platicaba sus cosas y me preguntaba como me sentía y también por mi avance médico, además, de que era detallista conmigo, pues a veces me llevaba algún dulce, algún chocolate, incluso un día me regaló una florecita para que la pusiera en mi escritorio, y debo decir que me sentí muy feliz ese día. El jueves de la segunda semana después de que Raúl me había terminado, mi jefe me invitó a tomar un café, invitación que acepté, por lo que me tomó del brazo y me llevó a un café cercano al metro Hidalgo, allí platicamos de varios temas, entre ellos, de mi tratamiento médico y, a petición suya quedamos en que me acompañaría a ver al médico cuando tuviera mis citas, también ...... accedí a salir con él, ya que me dijo que en ocasiones necesitaba platicar con alguien porque con su esposa no se entendía y sus pequeños hijos eran muy apegados a su mamá. En esa ocasión, mientras estuvimos allí me tomó las manos, me las acarició y me las besó. Y así, empezamos a vernos diario en la oficina y también fuera de ella. Durante los siguientes 09 meses Jorge y yo empezamos a tener una relación no solo de jefe y empleada, sino, que también de amigos, puesto que en ese tiempo traté de hacer muy bien mi trabajo y él me enseñaba; sin embargo, vi como su esposa peleaba casi diario con él y que sus hijos casi no le hablaban y a mi me daba tristeza esa situación, por lo que trataba de distraerlo, ya sea diciéndole boberías para que se riera, leyéndole libros e, incluso, invitándolo a salir. Claro, además de pedirle que me enseñara más de su trabajo para poder ayudarlo más y mejor. Y, por su parte, él me acompañaba a todas mis citas médicas y me cuidaba, además de preguntarme por mis cosas, por mi escuela, mi familia y, por mis sentimientos hacia Raúl. Tal vez por la cercanía que ya teníamos Jorge y yo, empecé a pensar mucho en él, también lo soñaba y lo extrañaba mucho, incluso, me sentía muy atraída hacia el, pues cada día lo veía más guapo y prácticamente ya no me acordaba de Raúl, y cuando lo hacía, de inmediato lo comparaba con mi jefe y desde luego concluía que no había comparación, pues en mi corazón y pensamiento ya reinaba Jorge. Y como le ...