1. Convirtiéndome en mujer trans. 4a. Parte.


    Fecha: 13/04/2026, Categorías: Transexuales Tus Relatos Autor: Claudia Lessly, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    A partir del día que Jorge me dijo como le gustaban las mujeres, tanto biológicas como trans., y que esperaba de mí, me dediqué a complacerlo en todo, porque lo amaba mucho y no quería perderlo, por lo que, desde el día siguiente empecé a trabajar mi físico para parecerme a las chicas que me había enseñado en las fotos, así que me fui a hacer los estudios que me había pedido el médico y cuando los recibí, se los lleve para que programara mi cirugía y seguir con mi tratamiento de feminización, dentro del que se incluían los ámbitos hormonal, psicológico, alimenticio y social, aunado al ejército que ya hacía.
    
              Para tener más oportunidades de complacer a mi hombre rente un departamentito muy pequeño en Ciudad Nezahualcóyotl, cerca del metro Tepalcates. Y como seguía trabajando con Jorge, y por lo tanto conviviendo mucho con el, puse mucha atención en sus gustos, para darle lo que quería y a veces, cosas que le gustaban aunque no las hubiera pensado, aquí debo señalar que, no obstante que por las hormonas tenía ya muchos cambios de humor, luché contra ello, por lo que siempre me porté con Jorge sumisa, obediente, cariñosa, melosa, atenta a sus necesidades y, por eso, me compré pura ropa que fuera de su agrado, aprendí a cocinar y, de cuando en cuando lo sorprendía haciendo algún platillo de su preferencia, que acompañaba con un postre y alguna copa de su licor favorito. Platillos que acompañaba sirviéndoselos vestida de cocinera, en lencería o con un babydoll. ...
    ... Desde luego, yo era su plato fuerte, a veces como entrada o como postre.
    
              Precisamente, como yo era mujer de mi jefe, en mi trabajo solo lo trataba como una empleada, y como me costaba mucho no poderlo abrazar ni besar, le pedí permiso de trabajar en otro sitio, ya que lo buscará yo o que el me apoyará con alguno de sus amigos, para que yo no me reprimiera al verlo y poder abrazarlo y besarlo, además de que así su esposa no se diera cuenta. Y esa petición le gustó mucho, por lo que accedió y me mando a trabajar a la estética de una amiga suya, de nombre Karla. De hecho, cuando hablo con su amiga  me presento como su mujer, la puso al tanto de todo y ella accedió a ayudarnos.
    
              Mi trabajo en la estética me hizo conocer a muchas personas, hombres, mujeres, transexuales, travestís y lesbianas, entre otras, y sumando a ello la propia convivencia con Karla me hizo que aprendiera más cosas tanto de Jorge como de todas esas personas y por ello aprendí que es lo que quieren los hombres de nosotras, definiendo en términos generales, que buscan que sus parejas sean sus compañeras, amigas y putas, ello en todas partes. 
    
              Así transcurrieron tres años y medio, en los que yo seguía trabajando en la estética con Karla, claro, sometida a mi tratamiento médico de feminización, en el que para ese tiempo, ya tenía senos grandes, de 500 cc., piernas bien torneaditas, piel tersa, ya no tenía pene porque me lo habían extirpado y me habían hecho una vagina, ya tenía ...
«123»