1. En la tienda de lencería


    Fecha: 10/04/2019, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Alexa, Fuente: CuentoRelatos

    ... no soy muy buena ahogando gemidos “para!!! Seré lo que quieras seré tu sirviente tu puta la más puta pero para!!!”. Se levantó y me ayudo a colocar el bra rojo, no pudo contenerse y me volvió a besar, su boca sabia a mi panochita mmm.
    
    Nuevamente se agacho para subirme la tanga, tuve que levantar mi pierna y en ese movimiento le deje ver toda mi raja que estaba excitada brillosa y semiabierta, se contuvo para no meterme la lengua otra vez, cuando la subió la metió bien bien entre mis nalgas esa tanga tan pequeña y linda como me gustan, me miraba desde abajo y caray sé que le gustaba todo lo que veía en mí, tomamos las medias y seguimos jugando, ahora me las puso con sumo cuidado en mis piernas kilométricas subiéndolas dejándolas bien estiradas.
    
    Ya ambos de pie le pregunte que como me veía, no pudo más que abrirse el pantalón y dejar salir su pito grande ya morado venoso extremadamente mojado apuntándome directamente "crees que me gusta lo que veo", me dijo mientras lo tome con mi mano sintiendo su erección a todo lo que da entre mis manos si entiendo sus ganar de penetrar lo que sea ahí mismo.
    
    “Ale, ya no aguanto más, te la quiero meter ya!!! prometo no hacer ruido”, me mordisqueaba el odio y solo pude sonreír “siempre te sales con la tuya cabron porque sabes que te pertenezco infeliz”, le dije mientras me giraba y hacía sentir su pene por mi cadera por mi pubis por mis nalgas, así quede con el rabo al aire dándole la espalda y lo veía por el espejo detrás de mí, ...
    ... como hacia la tanga de lado y veía como se preparaba para darme la primera embestida, me baje de los tacones y abrió un poco mis piernas y así quedaba mi cola a su altura ya para ese momento mi panocha mi vulva lo pedía a gritos.
    
    Sentí como sujeto su pito con su mano y me lo paso por toda la raja que con mis jugos me mojaba toda la cola, esa tanga ya estaba más que mojada y termino de recorrerla, sentí como coloco esa cabeza gruesa en la entrada de mi conchita apretada, yo ya me movía de nervios ya lo pedía a gritos, le dio tanto gusto y placer esa primer embestida que no pudo ocultar ese primer gemido, y en cada embestida se abría camino a esa verga sumamente excitada.
    
    Estaba yo tan mojada que para la tercera embestida ya me la había metido hasta el fondo, ya me había clavado toda su estaca, me hubiera gustado jugar más pero no era el lugar correcto para hacerlo como a mí me gusta, así que me sujeto del culo, siguió cogiéndome a buen ritmo con ganas de aumentar la intensidad, sentía como sus bolas rebotaban en mis nalgas, estábamos tan editados por el morbo de que nos fueran a cachar que en menos de 3 minutos sentía como tu falo que tenía dentro de mí se ponía cada vez más y más duro, sabía que se vendría y lo haría dentro de mí, decidí ganarle y él lo supo porque le estaba clavando las uñas en la pierna empujándolo hacia mi mientras yo temblaba, sentí como se ponía cada vez más duro y su carita me dejo ver cuando iniciaba a dejarme toda la leche dentro de mi -ahhhhgggg- ...