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Consolando a mi yerno.
Fecha: 07/05/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Joanluzian, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Hola. Soy una mujer de 54 años, divorciada y con dos hijas mayores de edad (una de 29 y otra de 27); La mayor lleva tres años casada, la mas chica trabaja fuera de la ciudad y nos visita de vez en cuando, razón por la cual generalmente estoy sola y puedo dedicarme a mi y a mis necesidades, una de ellas es auto satisfacerme cuando tengo ganas de un buen orgasmo, cosa que hago con frecuencia ya sea viendo videos o imaginando cosas ricas. Mi hija la embarazada ha tenido algunos problemas de salud que la obligan a guardar reposo y no esforzarse demasiado; aunque no es de riesgo pero preferimos cuidarla y no tener algún problemas, razón por la cual estoy algunos días completos con ellos para ayudarles a que la pase lo mas relajada posible. En una noche que estaba en su casa y me quede a apoyar, ella había pasado algunas noches un tanto molesta por lo que el médico le receto un medicamento de origen natural para dormir y pudiera descansar, cosa que me tranquilizo mucho. Ya era como las 2 de la madrugada cuando desperté con sed y decidí ir a la cocina por un vaso de agua; así que me levanté, me puse mi delgada bata bajo mi short y playera de dormir y salí por el agua, después de tomar agua me dieron ganas de ir al baño y al pasar por fuera de la sala vi luz de televisor; pensando que se había quedado encendida decidí ir a revisar... Mi sorpresa fue mayor al ver que mi yerno era el que miraba el televisor, lo tenía con una película porno y él se estaba masturbando... Al verme ...
... trato de ocultar y tapar su miembro que estaba todo erecto y empezó a tartamudear todo apenado. Entre otras cosas me dijo que no pensara mal de él, que lo comprendiera, que mi hija, su esposa, dado su embarazo y por recomendaciones del médico debían de abstenerse de tener relaciones íntimas para no causar algún inconveniente. Yo comprensiva, me senté junto a él en el sillón y traté de tranquilizarlo diciéndole que no se preocupara que entendía que necesitaba desahogo, que era joven y eso era normal dada su necesidad. Al seguir platicando noté que yo estaba muy nerviosa y me percaté con sorpresa que me había excitado mucho al verlo y me aventuré a decírselo y a proponerle alivio a su tensión y al mismo tiempo a mi también me podría ayudar. Con ojos de sorpresa me confesó que no esperaba eso de mi, que aunque yo era muy guapa, según él, siempre me había visto como suegra y no como mujer. Haciéndome la ofendida le dije que entonces él me veía vieja y nada deseable... Al contrario me contestó, dijo que yo era muy atractiva y que me conservaba muy bien; al escucharlo me decidí y me plante frente a él y me despojé de mi bata. Al verme con mis diminutas y delgadas prendas de dormir, solo alcanzo a exclamar que era muy bella, cosa que me decidió y entonces me hinqué frente a él que permanecía inmóvil en el sillón y le quité el cojín que lo cubría; su pene hermoso y totalmente erecto me indicó que estaba totalmente dispuesto a la batalla, así que lo tomé con mis dos manos y le dije ...