-
¡ME TOCAN TODAS!
Fecha: 07/05/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... pueden. -¿Cómo te diste cuenta? ¿Eh? ¡Qué luego no duele! – Yo sabía que ella nos espiaba… En realidad, quería que así fuera…, para que le diera ganas… -Y…, espiando… A veces mamita no cierra bien la puerta… - Tengo para mí, que la mamá lo hace a propósito… - ¡Y compañeritas de la escuela me dijeron que es muy rico! Muchas de ella ya lo probaron con los hermanos, o los primos…, y algunas… con el papá… -Todas dicen que es muy rico! – Insisto para que se decida… -No solamente les gusta en… bueee…, la cachuchita…, o la colita… También en la boca… ¡Vi como a mamita le gusta tanto! ¡Te chupa con tanta alegría! -Felatio…, sexo oral se llama eso, amor… Puro placer… ¡Tu mamita disfruta de tenerme dentro de su boca…! -¡Y vos también! – Claro, la nena no iba a dejar de darse cuenta… - ¡Te gusta mucho! ¡Vos le chupás la cosita a mami! ¡Me di cuenta! -¡Por supuesto, mi amor! ¡Y también nos besamos y chupamos mutuamente! -¡Si, si! ¡Los vi! ¡Mamita se pone loca de contenta! Le gusta mucho que le pasés la lengua por su cachucha…, también por la colita., yo te vi… -¿Querés que te lo haga a vos? ¡No duele nada! ¡Es puro beso! -Es que…, no sé… ¿y si mamá se enoja? -¡No tiene por qué saberlo! – Dado que lo único que le preocupa es el humor de la madre…, hay que darle para adelante. A esta altura me gusta ser lujurioso y pervertido…, sobre todo con una criatura tan hermosa. -Pero…, no sé… - La nena muestra una duda mentirosa…, mostrar cierta prevención…, por las dudas… ¡tan ...
... femenina! -Te muestro, mi amor, un poquito nomás… ¡Te juro! Si no te gusta, no lo saco… -Es…, bueeee…, ¿dónde? -Y…, acá… ¿qué te parece? Tu mamá no vuelve en una hora… ¡Tenemos tiempo para disfrutar…, yo… de tu… cachucha…, y tu… bueno…, de mi… ¡eso! ¡De un hombre! ¡Como toda una mujer! ¿No te gusta eso? -¡Jajaja! ¡Se llama pija! ¡Lo sé! Claro, quiero disfrutar de tu pija…, ¡cómo mamita! Ella siempre dice que le gusta mucho… En la medida que hablaba, la acariciaba, le daba besitos aquí y allá, la hacía sentir adorada…, aprovechando para desvestirla. En ningún momento mostró algún rechazo a lo que le hacía. Tal como siempre lo hago cuando tengo la oportunidad de desnudar a una mujer, a Patricia también la llené de besos, acentuando los mismos, tal como es una actitud de “principios”, en la conchita y el culito: cada cm de la ingle y los glúteos, los recorrí con mis labios y mi lengua. Metí, en todo lo posible, mi lengua invasora, en ambos agujeritos. La nena se estremecía y gemía. Varias chorreaduras de orín y fluidos terminaron en mi garganta, rumbo al estómago. Si bien vestida es hermosa, nada es comparable a cuando está desnuda, luciendo sus parados y duros pezones, su grácil cinturita, como su duraznito, amorosamente suave y parejo, sin ningún defecto o manchita de piel, y sus gordos y húmedos labios vaginales, como pancitos de hamburguesas, pidiendo en silenciosos gritos… ¡metemela, métemela! Con pija, dedos…, lengua…, o lo que sea… ¡Tiene la conchita lista para todo! ...