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¡ME TOCAN TODAS!
Fecha: 07/05/2026, Categorías: Hetero Tus Relatos Autor: CARAMELO, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... y enseñándole a ella a hacerlo. Al fin ambos desnudos. Le acaricio la conchita, sin ningún pelito. Le chupo los pezoncitos y las orejitas y… todo lo chupable… La paré sobre mis muslos y le chupo concha y culo, metiendo lengua en los orificios…; mucho más fácil en la conchita que en el culito. La nena gemía, suspiraba y lanzaba pequeños grititos. Cuando la bañera tuvo suficiente agua y la temperatura adecuada, le digo que la pruebe…, y dio el visto bueno. -¡Ay Dani! Quiero chupártela antes de meternos… ¡vos lo hiciste! – Tal cual sus deseos, la hice ubicar sentada sobre la tabla del inodoro, parándome frente a ella, y le “coloqué” la pija en la boca. Agarró todo lo que no podía introducir con ambas manos y me pajeaba. Pocos minutos mantuve presencia incólume: le descargué 5 o 6 sacudidas de semen. La nena tragó complacida, con la mejor sonrisa, mirándome a los ojos. La alcé y nos metimos en la bañera. Me senté en el fondo y la acomodé a horcajadas, sin penetrarla, dado que el efecto de las pastillas no es inmediato. Solamente ubiqué la pija entre sus glúteos y la movía hacia atrás y adelante, a lo que ella respondía con suspiros y risitas, además de los besos de lengua que había aprendido a dar con aptitud de súper putita, lo más rico… -¡Mi amor! ¡Sos tan dulce y cariñosa! – En realidad, yo lo era. Ella me dejaba hacer…, aunque no tomaba demasiada acción… La hice deslizar con mi pija entre sus glúteos…: adelante-atrás…, adelante-atrás… Ella sonreía, cerraba los ojos… ...
... y nos besábamos… No detengo la acción de besos y chupadas a los pezoncitos. Así fue cómo llegamos al momento propicio. La hice parar entre mis piernas, perfectamente tomada para evitar caída, y la embarduné con el lubricante adecuado, al igual que mi pija, en la que ella lo colocó “amorosamente” con ambas manos, sin dejar de pasarle la lengua con anterioridad. A pesar del agua, el gel quedaba sobre la piel o en el interior inmediato del hoyito, por lo cual, además del trabajo que hice con mis dedos, la penetración, si bien dificultosa, no fue demasiado dolorosa…, o ella lo disimulaba muy bien… -Mi amorcito…, si te duele… decime, por favor. No quiero hacerte daño… - La besaba sin pausa en cualquier parte del cuerpo que tuviera a mano. – No te olvidés que siempre hay otra oportunidad… -No, no, papito…, me gusta, seguí, si, dale… - Patricia está totalmente entregada y no quiere ser menos que su madre, su hermana o sus amigas. ¡Al fin puede decir que cogió con un adulto! La tengo ensartada, de frente, mientras beso y lamo todo el delicioso cuerpo que tengo a mano. Por supuesto, la sostengo, para no clavarla de más… ¡no quiero hacerle daño! Más allá de mi lujuria y perversión al cogerme a la pequeña, la quiero mucho como para hacerle daño. La tomo de la cintura y la subo y bajo, despacito, sintiendo el roce de la pija en su conchita, para que ella también lo sienta, ¡plaf! ¡plaf! ¡plaf! el apagado sonido del juego entre pija y concha. Me abraza el cuello, mientras yo la ...