1. COGIENDO RICO CON MARIA ANN


    Fecha: 09/05/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Horaceo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... sus pechos en el mío, y también mi pene bien erecto encajaba perfectamente en su venus, y con unos movimientos que hizo, le correspondí igual y le dije vamos a un lugar a quitarnos las ganas. Ella accedió con una sonrisa pícara, aunque con algo de pena, pero era mas la calentura y sin más que decir nos fuimos en su auto porque el mío era del trabajo. 
      A corta distancia de la plaza comercial hay varios moteles, así que elegimos el mas cercano y vaya que nos tocó una habitación muy bien, recuerdo que tenía espejo en el cielo justo arriba de la cama, en el cual podía ver sus nalgas cuando ella estaba sobre mí, o ella se excitaba cuando yo estaba sobre ella y veía todos mis movimientos, la verdad la habitación estaba muy bien la decoración. También contaba con TV de canales para adultos, pero a esa ni caso le hicimos; recuerdo que le dije para que quiero ver una pantalla cuando aquí tengo a alguien de carne y hueso, alguien de verdad, y eso le agradó. 
     Muy pronto apenas entramos ella levantó sus brazos, provocando en mi más el deseo que ya traía, luego me acerqué, le di de besos, la abracé con fuerza hacia mí, y nos fuimos caminando a pasitos lentos a beso y beso, abrazo y abrazo, yo caminaba hacia el frente y ella daba pasitos de reversa dejándose guiar por mí con sus ojos cerrados hasta llegar al borde de la cama y ahí poco a poco se fue venciendo hasta quedar tendida sobre el colchón y obvio yo sobre ella. Después me bajé de la boca a sus ricas orejas que la hacían ...
    ... arquear la espalda cuando le posaba mis labios por encima de ellas y más cuando le metía la lengua por el oído. De ahí me bajé a su cuello también muy sensible y le dí de besos mordelones como ella les dice, pero sin que se le marcaran. Después jalé un poco el cuello de su vestido y para mi sorpresa no traía sostén, eso inminentemente me prendió más y como ella sintió que yo quería ver más me dijo que desabrochara el zíper de su vestido ubicado en la espalda, ni tarde ni perezoso lo hice y voy viendo aquellos turgentes pechos deliciosos, muy blancos como toda su piel, con la aureola rosadita y un pezoncito de gata delicioso que me invitaban a amantarme y me prendí como niño.
     Mientras ella me amantaba, mi mano derecha que estaba libre, la introduje por debajo del vestido y fui explorando sus piernas desde la rodilla hacia arriba y sorpresa, tampoco llevaba bragas, eso me excitó mucho más y mis dedos empezaron a hacer de las suyas en aquel suculento bizcochito que ya nadaba en sus propios jugos. (Después ella me confesó que iba a raíz, o sea sin sostén ni bragas porque ella quería el encuentro ese día y para que fuera más fácil).
     Después de unos 15 o 20 minutos de estar así, le subí el vestido hasta la cintura más arriba del ombligo, le di su atención a esa zona y fui bajando a besos y mordiditas hasta llegar a su coño hirviente, que lucía sin pelito alguno, según me dijo se había depilado con láser, también rosadito como la aureola de sus pechos, le di de besos en sus labios ...
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