-
La gatita y el perro
Fecha: 10/05/2026, Categorías: Fetichismo Tus Relatos Autor: Kitty Lu, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... cosas". Soy pequeña y no tengo mucha fuerza para mover cosas así que en parte era verdad y como no habia nadie en casa era el momento perfecto. Obviamente accedió y yo sabía qué hacer. Cuando llegó nos saludamos normalmente pero abrazándonos cosa que antes no hacíamos. Ya dentro de casa me ayudó a mover una cosas que no tenía sentido mover pero aproveché a que revisáramos una cajas y le enseñé unos accesorios de gatito que me gustaba usar. Me gustan mucho los gatos. Él ya lo sabía pero lo que no sabía era que me gustaba usar orejitas, guantes, patitas y hasta cola de gato. También plugs anales con colas pero menos lo sabia jeje. Cuando le mostré que me gustaba ser una gatita entre charla y risas le terminé pidiendo inocentemente si podía hacerme un favor sin que se riera y que no se lo contara a nadie. Sabía que podía contar con él porque era reservado conmigo e igual de tonto me fui dando cuenta. Le pedí si me olfateaba el trasero como lo hacian los gatos porque queria sentir cómo era eso, a lo que él rió de repente y me dijo algo así como que eso lo hacian los perros. Realmente era un tonto. Pero cuando lo iba a reprender por reírse me pidió que me inclinara, estabamos agachados aun viendo la caja pero yo con mis accesorios de gatita puestos, quedé en cuatro patas y él asomó su cara a mi trasero y me preguntó si era de esta forma, acto seguido metió toda su trompa en mi raja y la movió haciendo presión mas y mas adentro. Sentí mojarme muy deprisa pero estaba en ...
... pantaloncillos. Me ruboricé y le dije que si que era de esa forma y de pronto sacó su hocico y me dijo que eso lo hacian los perros. Que más da le dije, así estaba bien para mi, gatos o perros ya no me importaba quien lo hacia o como, le pedí por favor que siguiera. Dudó un poco pero luego de una pausa prosiguió y yo seguía mojándome. Dios no puedo venirme de esta forma me dije, era muy exótico para mí. Nos la pasamos diez minutos asi hasta que ambos nos dimos cuenta lo empapada que estaba. Él separó su hocico de mí y yo me incorporé. Le dije que fueramos a mi habitación, recorrimos la casa hasta allí mientras me quitaba los pantaloncillos mojados y agarraba unas toallas. Ya en mi habitación yo estaba en tanga con la cola de gatita, lo atraje de la mano hasta la cama, puse una toalla en el suelo con la otra me sequé un poco y la tiré a un lado con el pantaloncillo mojado. Me puse en cuatro patas sobre la toalla en el suelo apoyándome en el borde de mi cama y le dije, dale sigamos perrito, mientras meneaba mis caderas. Volvimos a lo mismo pero cuando acercó su hocico y empezó a meterse en mis partes tomé su cabeza con mis manos y lo pegué de golpe y bien profundo sobre mis partes y no paraba de decirle que si, que siguiera asi. La humedad fue instantanea, yo chorreaba y él salivaba, era todo un descontrol excitante. Pude sentir por momentos que lamia mi culo metiendo la lengua y en otro mi concha jugosa que no paraba de chorrear y era todo mejor que antes porque ahora solo sentía la ...