1. 12 HORAS DE PUTA


    Fecha: 13/05/2026, Categorías: No Consentido Tus Relatos Autor: VEKU, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... habitación de Valentina en privado y, al cerrar la puerta, solo pude escuchar por el intercomunicador el primer grito agónico de Valentina que decía:
    -	Valentina: ¡BASTA! ¡NO MÁS!
    Pero la suerte de Valentina ya estaba echada y solo fue cuestión de trámite lo que vino después vino los sonidos propios del sexo salvaje Se escuchaban los golpes fuertes de piel contra piel, los jadeos roncos de él y los gemidos entrecortados de ella:
    -	Valentina: ¡Ahh! ¡Ahh! ¡Por favor…! — suplicaba Valentina con la voz quebrada.
    Pasaron unos minutos y, con un fuerte grito, el Sr. Ramírez llamó a su hijo Richi, que estaba conmigo en la sala. Cuando entramos a la habitación, el hombre aún no había acabado. Solo quería presumir de su dominio.
    Valentina estaba de rodillas frente a él, completamente desnuda y con el rostro contrariado. Su larga melena castaña ondulada caía desordenada sobre sus hombros y pechos. Esa carita de muñeca que tanto destacaba por sus hoyuelos muy atractivos —esos que normalmente aparecían cuando sonreía con dulzura, ahora eran borrados por la Felación “Mamamada” que hacía con esfuerzo con la boca.
    El Sr. Ramírez tenía una mano firmemente agarrada en su cabello, guiándola con brusquedad. Valentina, exhausta y sin fuerzas para resistirse, tenía los labios estirados al máximo alrededor del miembro grueso del hombre. Cada vez que él empujaba profundo, sus hoyuelos se acentuaban de manera perversa, contrastando brutalmente con su expresión de sumisión y ...
    ... lágrimas.
    -	Sr.Ramirez:  Eso es… así, mamita — gruñía el Sr. Ramírez con voz ronca, empujando sus caderas hacia adelante —. Miren esa carita de ángel con hoyuelos… ¡qué puta tan linda chupando!
    Valentina emitía sonidos húmedos y ahogados:
    -	“Gluck… gluck… nghh…”
    Sus ojos grandes estaban llenos de lágrimas, pero los hoyuelos seguían marcándose en sus mejillas cada vez que su boca se cerraba con fuerza alrededor del grosor. Gruesos hilos de saliva corrían por su barbilla y caían sobre sus pechos. El Sr. Ramírez le dio una palmada suave en la mejilla, obligándola a mirarlo mientras seguía chupando.
    -	Valentina: Más profundo, muñeca… te voy a llenar esos hoyuelos sexys — empujando con más fuerza.
    Valentina soltó un gemido ahogado y obedeció, tragando más de lo que podía soportar. Las lágrimas rodaban por sus mejillas, pero sus atractivos hoyuelos seguían visibles, dándole a su rostro ese toque inocente y perverso al mismo tiempo.
    El señor Ramírez respiraba cada vez más agitado. Sus dedos se enredaron con fuerza en el cabello de Valentina mientras aceleraba el ritmo de sus embestidas, follándole la boca sin piedad. El sonido obsceno de su garganta llenaba la habitación.
    -	Sr.Ramirez:Joder… qué boca tan perfecta —gruñó con la voz ronca—. Me voy a correr…
    Valentina lo miró con los ojos vidriosos, sin apartar la vista, como si estuviera rogando por ello. Eso fue suficiente para llevarlo al límite.
    Con un gemido gutural, el señor Ramírez empujó hasta el fondo y se quedó allí, enterrado ...
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