1. 12 HORAS DE PUTA


    Fecha: 13/05/2026, Categorías: No Consentido Tus Relatos Autor: VEKU, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... antes posible.
    En ese preciso momento llegó un grupo de seis negros de unos 27 años que interrumpieron la conversación. Habían llegado por referencia y fueron directo al grano con Janette:
    -	Negros: Necesitamos el servicio especial para una despedida de soltero, pero con Valentina, la presentadora que ahora es puta. Esa es la que queremos: una blanquita de cara bonita y fina, pero con oficio de puta. ¡Uff!
    Janette ni siquiera se esforzó por negarlo. Al contrario, solo les dijo el precio y que valía más que las demás. Definitivamente, como dice el dicho, tenía en sus manos a la gallina de los huevos de oro: Valentina.
    Sin pensarlo mucho los negros, compraron seis condones. Los hombres subieron entusiasmados, ansiosos por comerse a su presentadora favorita, ahora convertida en puta.
    Los seis negros subieron las escaleras entre risas, gritos y empujones, excitados como animales en celo. El futuro novio, un tipo alto y musculoso llamado Marlon, iba primero con una botella de aguardiente en la mano. Apenas Janette abrió la puerta del cuarto de Valentina, entraron como una manada.
    Yo aun preocupado subí detrás de los hombres y me  quedé parado en el pasillo oscuro del tercer piso, justo al lado de la puerta. El volumen de la música de abajo llegaba amortiguado, pero no lo suficiente para tapar lo que estaba pasando adentro.
    Apenas cerraron la puerta, empezaron los gritos y las risas fuertes de los seis negros.
    -	¡Buenas, puta! ¡Hoy te vamos a partir! —se escuchó claramente ...
    ... la voz del que iba primero, el novio
    -	¡Chúpamela, hija de puta! ¡Así, toda!
    -	¡Métela toda, Marlon! ¡Que se atragante esa ex-presentadora de mierda!
    -	¡Cállate y abre las piernas, puta!
    Los otros lo animaban entre risas:
    -	¡Dale, que mañana te casas! ¡Esta noche destroza a la blanquita!
    Valentina suplicaba, rogaba y clamaba una y otra vez que pararan!
    Pero no le hicieron caso. Los gritos de Valentina se volvieron más agudos, mientras los negros proliferaban insultos a ella:
    -	Esto es lo que mereces, puta. Mañana yo estaré en mi boda y tú seguirás aquí abriendo las piernas para cualquiera.
    -	 ¡Toma, puta! ¡Dos vergas negras para ti!
    -	 ¡Qué culo tan rico tiene la hijueputa!
    -	 ¡Trágatela toda mientras te cogemos!
    Para entonces yo estaba inquieto estaba seguro que ya era demasiado para Valentina y no se lo merecía, pero era cobarde y no actuaba.
    De repente, el pasillo se llenó de gritos y botas pesadas. Voces fuertes retumbaron por las escaleras:
    -	¡Policía! ¡Redada! ¡Todo el mundo quieto!
    Se escucharon golpes fuertes contra varias puertas. Mi corazón se aceleró. Antes de que pudiera reaccionar, varios agentes uniformados subieron corriendo al tercer piso y se detuvieron frente a la habitación de Valentina.
    Sin esperar, derribaron la puerta de una patada.
    -	¡Policía Nacional! ¡Manos arriba!
    Lo que vieron los dejó congelados por un segundo.
    Valentina estaba en el suelo, completamente desnuda y en cuatro sobre el piso sucio de la habitación. Tenía el culo en ...