-
EL BACANAL DE TRAQUETOS
Fecha: 17/05/2026, Categorías: No Consentido Tus Relatos Autor: VEKU, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Estaba almorzando después de mi jornada en los cultivos cuando llegó mi padre, quien era el capataz de la casa grande, como le decíamos a la hacienda “La Chorrera”. —Hijo, el patrón lo busca —dijo mi padre. Al patrón no se le hacía esperar, así que dejé el plato a medio comer y fui deprisa hacia la casa principal. No era nada grave. Don Eusebio “El Pulpo” Cárdenas me estaba esperando en la terraza. Era un hombre corpulento, de piel mulata curtida por el sol del Pacífico, con una cadena de oro gruesa como un dedo pulgar que le brillaba sobre el pecho peludo. Llevaba el pelo rapado a los lados y una barba cuidada salpicada de canas. Vestía una guayabera blanca impecable y unos jeans oscuros, pero nadie se confundía: los tres anillos de diamantes y el reloj Audemars que pesaba en su muñeca gritaban exactamente quién era. Un traqueto de los de antes, de los que todavía mandaban en la zona y sabían que el respeto se compra con miedo y se mantiene con billete. —Mijo, necesito un favor —me dijo con esa voz gruesa que imponía respeto—. Quiero sorprender a mi hijo con el regalo de grado. Necesito que me digas o averigües qué podemos hacer para regalarle en su fiesta de graduación. Porque ya era hora, ¿no? —Sí, patrón, cuente con ello. Y sí… ya era hora —respondí riéndome—. Jajajaja. Después de las risas, porque Julián Andrés, a sus 20 años, apenas se graduaba de bachiller, y no por bruto, sino por rebelde e inquieto. De esos muchachos contestones, altaneros, malcriados, que ...
... siempre hacían su voluntad. Tanto era así que le habían puesto el apodo de “El Preñador”, una mofa de la película El Depredador. No porque fuera un animal de caza, sino porque era un animal para preñar mujeres y luego, por irresponsable, las dejaba botadas sin responder por los posibles hijos. Pero para mí era como mi hermano. Y yo, al igual que su padre, le alcahueteábamos todo. Al caer la noche entonces fui hacer mi tarea y al entrar a la habitación de Julian encontre a mi hermano jalandosela o pajeandose, viendo un video de una famosa presentadora a lo cual repliqué: • Marica! cierre la puerta cuando le saque punta al lápiz “se estaba Mastuabrdo” que cochinada es eso… - Dije yo Pero Julián solo se rio y, luego de charlar un poco, pude indagar que él estaba esperando una fiesta con varias putas, pero que fueran blanquitas y rubias. En su amplio currículum de mujerzuelas que se había follado, Julián no había tenido ninguna de ese tipo. Y como decían que las blancas gritaban sabroso al medirse con vergas de negro, quería comprobar la teoría. Entonces le comenté a Don Eusebio sobre el requerimiento de su hijo Julián, pero este no solo se rió, sino que se enorgulleció de su hijo y rió aún más cuando le conté las andanzas de Julián en sus tiempos libres, sobre todo que estaba pajeándose cuando fui a preguntarle. Eso le generó no solo satisfacción, sino también curiosidad por los gustos de su hijo. Por eso me pidió que le mostrara en su teléfono móvil a la hembrita por la que se ...