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Con el papá de mi amigo.
Fecha: 18/05/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Mariana y Leonardo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Mi nombre es Maríana, tengo 19 años, soy flaquita, mido 1:68 metros, tengo senos medianos (copa B), nalguitas medianitas pero paraditas. Era mi primer año de universidad, ir a la facultad significaba, sobre todo, diversión en los antros. Tengo un amigo cuyo nombre es Diego. Él es mi mejor amigo, nos sentamos juntos en clase y pasaban las tardes estudiando o tomando un café. Un fin de semana, Diego me invitó a su casa para preparar un trabajo final juntos. Al llegar, nos encontramos con su padre, el señor Alejandro, un hombre de 42 años, de presencia imponente, mirada profunda y una forma de hablar tranquila y segura que me llamó la atención de inmediato. Leonardo acababa de llegar del trabajo y, con mucha amabilidad, nos ofreció refrescos y algo de comer. Mientras hablaban, no podía dejar de mirarlo: me pareció una persona fascinante, muy distinta a los chicos de mi edad que conocía, y sentía una atracción inmediata que no entendía muy bien. En pocas palabras, su presencia hacía que mi vagina lubricara, era excitación al máximo. Es una hembra ante la presencia de un macho alfa. Leonardo también se fijó en mí; aunque de manera discreta. Durante las semanas siguientes, comencé a ir más a menudo a casa de Diego, con la excusa de estudiar o ayudar con algo, aunque en el fondo lo que deseaba era ver a Leonardo. Las conversaciones entre nosotros se hicieron más frecuentes y profundas. Incluso ya nos teníamos agregados en WhatsApp. También me seguía en instagram. Un día, ...
... cuando fui a a ver a Diego, no estaba en casa, nos encontraron solos, Leonardo y yo, sin planearlo, la cercanía y la atracción mutua dieron paso a un beso, y luego termine dándole sexo oral al papá de mi amigo, en su sala. Les dejo una fotito. Después pasamos a su habitación, donde compartía cama con su esposa, ahí me desnudo y me dice que me recueste en la cama. Se acerca y me dice que abra mis piernas, acerco su boca a mi vagina y me dio sexo oral. Me sentía en la gloria, me hizo venir dos veces. Su experiencia con las mujeres, salta a la vista. Después, terminó de desnudarse, así con la piernas abiertas y en posición de misionero coloca su vergota en mi entrada de mi vagina, con un empujón fuerte para penetrarme, lo hizo hasta el fondo, después comenzó con sus fuertes embestidas. Yo ya había tenido sexo anteriormente, pero la vergota de Leonardo era grande y gruesa. Me hizo venir dos veces más, me hacía gemir, gritar, aullar, en fin fueron unos orgasmos intensos. También me puso de perrito, patitas al hombro, aunque lo hicimos sin condón, no me importaba. Tengo una relación secreta con el papá de mi amigo. Cogíamos a veces en casa de Leonardo o en la mía, cuando no podíamos lo hacíamos en su carro o en algún hotel barato. Sentía que vivía dos vidas: por un lado, seguía tratando a Diego como mi mejor amigo y por otro, vivía una historia apasionada y oculta con su padre. Además, su esposa no sabía nada de nuestra relación. Pasaron unos meses, y comencé a sentirme ...