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Jueves de Cacería: Ep01 "Una curva en su lugar."
Fecha: 22/05/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: AnavUnrated, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... saldrá ahora. Los pies, claro que siguen los pies, solo rezo en mi mente para que no sea un tipo de esos fetichistas que es a lo mas que llegará esa noche, no estando yo encuerada ya en la cama y con el corazon a punto de explotar fuera de mi pecho. Es un alivio ver como solo apenas los rosa con sus labios, no usa su lengua, de hecho su lengua a estado un poco ausente, ahora que lo pienso. Eso esta bien para mi. Pero bueno, regresamos al hecho en el que mis pies fueron solo la estación para retomar el camino con su ya exitosa fórmula en mi. Sus manos gigantes sostenian con delicadeza mi tobillo solo para que sus labios encendieran de nuevo la tensión en mi espalda, mis manos buscaron rapidamente esa sabana arrugada que me acompañaba antes. La conexión fue instantanea. Sobra contar que de mis tobillos subio a mis pantorrillas y de ahí a mis muslos, ¿verdad? Recorrido que se sentía eterno y que mis tensas piernas aguantaron. Justo al llegar a ese pliegue, ese pliegue que se hace justo entre la nalga el muslo, ahí, la antesala al paraíso… se detuvo de nuevo. Esta ves me asusté, muchas cosas pasaron por mi cabeza en ese momento: ¿Se dió cuenta que no me depilé bien? ¿Algún olorsito no le encantó? Cosas que a uno como mujer realmente le asustan, ¿no? ¡Pero no! El muy cabrón se levantó para subirse encima de mi y buscar mis manos con las suyas. Si me tomó por sorpresa tengo que decirlo, que otras cosas mas irá a sacar este amigo el dia de hoy. Su cuerpo grande ...
... sobre mi solo me hizo saber que las temperaturas de nuestros cuerpos por fin coincidian. Volvió a besar mi cuello, esta ves con una poca mas de fuerza, sus labios pasaron de ser suaves toques a ligeras “mordidas” sobre mi piel, es increible todas las maneras en las que mi espalda puede reaccionar. Esas mordiditas se extendieron, otra ves, por toda mi espalda, pero ahora si llevaban mas prisa, prisa por bajar. De pronto, en un movimiento de luz se dio cuenta por fin de los hoyuelos en mi espalda baja, justo ahí, esos que tanto me encantan. Me di cuenta como se detuvo ahí a besarlos, chuparlos, mirarlos… asi que decidí ponerme participativa levantando un poco mis trasero para hacerlos resaltar mas, lo estaba disfrutando tanto como el. Y ahí, en un segundo, sus manos tomaban con fuerza mis nalgas solo para separarlas de un solo tajo y dejarme al descubierto, mis gemidos ya no eran suaves, ya eran para buscar aire, ese aire que se cortaba dentro de mi con cada movimiento de su boca ahí en medio. Entre su saliva y mis adentros escurriendo un pequeño charco de humedad se hizo debajo de mi. Fue ahí donde perdí. No pude continuar en el juego. Un choque eléctrico recorrió toda mi espina dorsal cortando mi respiración por un segundo, mis manos soltaron las sabanas tensando mis dedos hacia afuera. Mis piernas se hicieron duras y los dedos de los pies se tensaron aun mas. El oxígeno regresó a mi de golpe para soltar un solo gemido. La verdad es que no soy del tipo “gritona” ...