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La vecina
Fecha: 25/05/2026, Categorías: Lesbianas Tus Relatos Autor: Anabel, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... lo tenía sudado mojado o meado pero creo que estaba suficientemente embriagada como para no intentarlo. Me volvió a dar la espalda preguntándome sí me iba a quedar a comer. Le contesté con otra pregunta si quieres claro. Momento en que se acercó a mí puso sus manos sobre mi espalda apoyando sus labios con los míos besándome varias veces suavemente mientras que yo también le respondí. Si quiero que te quedes a comer pero también quiero más de ti ...... Anda vete al salón por favor..... Creo que empezaba a sentirme atraída por aquella mujer de alguna manera aunque tengo claro que en aquel momento no sentía ningún deseo sexual. Comimos algo ligero ella con aquellas bragas nada femeninas yo simplemente con la minifalda con mis pechos al descubierto hablamos de todo un poco de cómo de vez en cuando disfrutaba de alguna aventura sexual no teniendo ningún reparo en decir que muchas de esas aventuras eran con clientas sin importarle en absoluto la edad siempre y cuando fuesen mayores de edad. Yo era para ella algo poco más que inalcanzable por mí orientación sexual aunque me confesó que estuvo a punto de abusar de mí aquella misma noche. Yo sonreía coquetamente sintiendo como mis pechos se podían mover al ritmo de mi risa después de comer mientras recogía la cocina Lucía yo la observaba dándome cuenta que aquella mujer no cuidaba su estética. Trajo mis braguitas del tenderete entregándolas..... Limpias y secas aunque para mí ...
... tenía más valor hace un rato te las puedes poner así estarás más cómoda. Los cogí en la mano pero no me las puse oliéndolas para sentir el olor a limpias al suavizante. Ellas las cogió de mi mano haciendo lo mismo para volver a decirme que antes estaban mucho más sabrosas con olor y sabor a mí. Esto me volvió a poner la cara colorada no pasando desapercibido para Lucía que posó sus labios sobre los míos esta vez dejándolos pegados poco a poco con los suyos fue atrapando mi labio superior hasta que mi boca quedó entreabierta sentía sus manos en mi cintura en mi espalda a estas alturas mi cuerpo estaba tembloroso. Entró suavemente su lengua a mi boca cuando hizo contacto con la mía ambas se entrelazaron sentí como un escalofrío recorría mi cuerpo y mi vulva comenzaba a destilar flujo. Sus manos acariciaban desde mi cabeza mi nuca mi espalda hasta llegar a mi culo sintiendo como sus manos se deslizaban bajo el elástico de la falda. Mira te deseo desde hace mucho tiempo o te vas ahora o no paro hasta que seas mía. Volvió a besar mi boca reconozco que en mí resistencia a la nula aunque tampoco me mostraba activa a parte de entrelazar mi lengua con la suya. Me llevo hacia el cuarto donde me tumbo la cama besándome ahora apasionadamente mientras mis brazos se encontraban por encima de mi cabeza sujetos ambos por ella sentía como besaba a pellizcaba mis pezones con sus dientes y como su lengua recorría mis axilas algo que realmente me volvió ...