1. Por andar de mujeriego violaron a mi esposa


    Fecha: 04/06/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Alberto, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... cuidado y los veo a ellos recargados en el respaldo de las primeras butacas y mi mujer enfrente. No entendí algunas palabras debido al ruido de la función, pero oí claramente que ella les preguntó para que la citaron – “Para completar la faena” –Dice el amigo de Leonardo mientras trata de abrazala por la espalda, Elena se suelta con brusquedad y levantando la voz les dice—“NO, ustedes me dijeron que tenían algo muy importante que decirme y a eso vine, ¡pero si lo que quieren es otra cosa, mejor me voy!” –El amigo de Leonardo hace señas con las manos de “calma”, y le dice—“Mira, tú ya sabes que conocemos a tu esposo y ya sabes de las mujeres con las que andaba en la Colonia del Valle” 
    “Si, ya ustedes me hicieron el favor de informarme, ¿Y ahora que es eso tan importante que les falta por decirme?” –Contestó Elena
    “Lo que nos faltó por decirte –continúan ellos—es que la chiquilla con la que se metió tu esposo es mi hermanita menor, se llama Violeta y se acababa de casar con mi cuñado Julián, y por causa de tu esposo casi se separan, lo bueno es que él la quiere mucho y le perdonó. Ahora, ¿crees que tu esposo se deba quedar tan tranquilo y sin pagar lo que hizo?
    Pregunta Elena—“¿Qué le piensan hacer?” 
     “Habíamos pensado darle una golpiza, --Le dicen--pero ya que casualmente te encontramos aquí, pensamos mejor cobrarle con la misma moneda y darte la oportunidad de que tú también se la cobres igual. ¿Qué te parece?”
     “No, no quiero, yo arreglo mis asuntos con él y ustedes ...
    ... hagan lo que deban hacer, yo no tengo nada que ver con ustedes” --Les dice Elena. 
    Ellos siguen diciendo—“No te engañes, tú quieres cobrarle igual, de lo contrario no te habrías dejado tocar y bien que te gustó agarrármelo” –Ella contesta-- “Eso fue solo un antojo, pero otra cosa ya no, no quiero”. 
    –Elena se mantuvo firme, pero ellos ya no la dejaron escapar. Leonardo se colocó a espaldas de ella y el amigo la sostuvo de los antebrazos impidiéndole moverse al tiempo que se abre el pantalón. Elena se jalonea levantando la voz y negándose, pero obvio que nadie la escucharía y ellos no la soltaban.
    Yo estaba como paralizado y no podía pensar; me sentía entre la espada y la pared, quería intervenir y defenderla, pero ¿Qué me diría ella al verme ahí? ¿Y ellos que dirían sobre mi intervención si estuve de acuerdo? Al mismo tiempo, lo que veía me tenía en un estado de shock que me impedía no solo pensar sino también moverme. Mientras tanto las cosas avanzaban, el tipo aquél sostenía a Elena de los brazos mientras Leonardo a su espalda le bajó el cierre del vestido a la vez que le desabrochó el sostén y entre los dos le sacaron los tirantes del vestido por los brazos junto con el sostén mientras Elena forcejeaba sin resultado alguno. La parte superior de su vestido queda colgando en su cintura y sus senos al aire y Leonardo se da gusto abrazándola por la espalda acariciándole los senos, mientras el otro tipo se saca su miembro y comienza a empujar la cabeza de Elena hacia abajo ...
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