1. El mejor remedio


    Fecha: 05/06/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: faunopitón, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Mi abuela es una mujer mayor pero sigue siendo muy atractiva, su panocha es carnosa, sus nalgas abundantes, y además es tetona. Diría que parece puta fina, de esas que se venden caro.
    Y justamente debido a su edad ha empezado con achaques, problemas de salud. Hace una semana se quejó de un dolor abdominal y fue al médico, mi madre la acompañó. Resultó ser nada grave, pero que merecía atención, una buena solución y listo. Cuando regresaron pregunté por el diagnóstico del doctor, mi madre me dijo que era sólo un estreñimiento. Le pedí la receta para traer el medicamento de inmediato. Regresé con dos frascos de psylium plantago y preparé la solución, dos cucharadas de fibra en polvo en un vaso con agua. La apariencia de la revoltura y, sobre todo, el sabor, hicieron que la abuela escupiera el remedio y no quisiera saber más de él. Mi madre la entendió perfectamente, conocía del horror de esa pasta, que para colmo no le había ayudado en nada a ella misma.
    La abuela siguió con el malestar, por lo que mi madre sacó uno supositorio que estaba en el botiquín. La tarea de introducirlo en el ano de la abuela me correspondió a mí, púes esta no permitió que su hija fuese quien metiera ningún dedo en su esfínter. Honestamente, yo estaba más que dispuesto; tremendo culo me esperaba.
    Mi abuela y yo nos fuimos para su cuarto, con la intención de llevar a cabo la cura en privacidad. Fue entonces que mi madre me dijo al oído que aplicara el mismo remedio que aplicaba con ella. Por ...
    ... supuesto que sí, estaba más que claro.
    La abuela subió sus faldas y se quitó la braga. Me sonrió y me guiñó un ojo...¡Vamos, nieto adorado, haz tu deber!, me dijo con voz cachonda...Se subió a la cama pero no se recostó, se puso en cuatro y empinó su sabroso culo. Mis ojos no lo creían, qué buena seguía estando la abuela, qué piernotas y qué culote se cargaba la mujer.
    Se abrió las nalgotas y se dispuso a recibir su cura. Rompí el sobre y coloqué el supositorio en su hoyo para introducirlo despacio. Niño mío, dijo, mételo bien adentro y hazlo con fuerza, no te preocupes, estoy bien acostumbrada a comerme cualquier cosa por esa boca, cualquier cosa...¡¡Dios, qué caliente me estaba poniendo mi abuela, mi miembro se puso duro...!!
    Cuando empujé el supositorio con dos dedos, la abuela gimió y me dijo "dame más, mete más". El buen nieto, introdujo más dedos, ya no dos sino cuatro y bien profundo; ella gimió más fuerte y era visible que gozaba el tratamiento.
    ¡¡¡Quiero más, suplicó la muy puta!!!! De acuerdo, va mucho más, la amenacé... No te preocupes, niño, esta boca se come cualquier cosa...
    De pronto, mi puño estaba dentro, revolviendo las entrañas de la abuela. Los gemidos se volvieron gritos de placer...
    ¡¡¡¡Vamos, cabrón, bate la mierda de tu puta abuela!!!!
    Sentir la mierda de mamá en mi mano es una delicia,  pero sentir la mierda de la abuela era realmente genial. Empuje mi mano más adentro y el antebrazo comenzó a entrar...Mi abuela chillaba como puerca...pero gozaba con ...
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