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Experiencia dorada
Fecha: 08/06/2026, Categorías: Tabú Tus Relatos Autor: Sara, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
No hay como coincidir con una persona con tu mismo nivel de perversión, sensualidad y que siga tus gustos sexuales más extraños. Este es mi caso, conocí un gran chico con el cual fuimos pareja durante largos años pero por distancia tuvimos que separarnos, eso sí, sin perder contacto y eventualmente tener nuestros encuentros esporádicos. Uno de tantos encuentros es el que relataré el día de hoy...en una de sus visitas a mi ciudad una simple llamada basto para encontrarnos, salimos a una cena casual y luego a un bar cercano para tomar unas cervezas. En ella platicamos de la vida, nuestra actualidad y más historias de la vida cotidiana. En aquella charla él me hizo una invitación, pasar un fin de semana completamente solos en una cabaña a las afueras de la ciudad. Obviamente acepté, estos fines de semana son los mejores en nuestras vida sexual, lejos de la ciudad, desnudos, todo el día cogiendo, comiendo y bebiendo son la mezcla perfecta para experimentar cosas nuevas y alocadas. Al llegar el fin de semana empezamos nuestro recorrido, unas dos horas en una zona alejada, rodeada de árboles, en completo silencio y sin distracciones. Tan solo llegar y luego de unas cervezas dejamos salir nuestro más liberador deseo. Unos besos trascendieron a tocamientos, roces y en pocos minutos ya estábamos desnudos. No nos podíamos detener y de inmediato empecé a recibir aquel oral que tanto me gusta, besos, lengua y sus dedos masajeando mi clítoris me volvía loca. Mis orgasmos no ...
... tardaron en salir mientras me retorcía en aquella cama. Poco tiempo después él se abalanzó sobre mí y empezó a empotrarme de la manera más satisfactoria posible, mis gemidos se convirtieron en gritos. La estaba pasando de la mejor manera, el sexo sucio y doloroso que tanto me gusta. No recuerdo cuánto tiempo pasó pero lo disfrute como nunca, al venirse lo hizo en mi cara y boca como me gusta. Mientras descansamos tomábamos unas cervezas bajo la luz de luna, en algunas sillas playeras que allí habían. Pasaron horas cuando el licor hizo su efecto en mi vejiga, una sensación inmensa de ganas de orinar me hicieron levantar, a lo cual él preguntó dónde iría, le respondí rápidamente que iría al baño, a lo cual él me detuvo mientras me jalaba hacia él, un beso que conozco, un beso que precede una petición peculiar...y en efecto, así fue, "no te gustaría hacerlo sobre mí?" Yo me reí, una petición que también tenía en la mente pero nunca hubiera traído a la realidad, una risa pícara salió de mi y se reflejo en su rostro. Simplemente se acomodo, yo me terminé de desnudar para que tuviera una vista perfecta, él estaba recostado y yo me puse de pie encima suyo, abrí mis piernas y solté mi chorro en su pecho, su cara de emoción fue único, yo igualmente lo disfrutaba, me detenía y volvía a soltar mi chorro. Finalmente no tuve mucho que sacar pero terminamos con una sonrisa y un beso, pero algo nos faltaba, fue muy poco para nuestro nivel de morbo. Una idea salió en conjunto, hay que ...