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CAMILA - SORPRESA DURANTE MIS VACACIONES ZOOFILICAS 3
Fecha: 11/06/2026, Categorías: Zoofilia Tus Relatos Autor: CAMILA, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Me dirigía al establo, veía como algunos de mis machos ya estaban ahí. Mientras caminaba sentía aún en mis tripas la sensación por haber logrado meter más esas hermosas vergas, aún estaban desacomodadas, y me estaba recuperando del rico orgasmo que me regalaron mis machos caninos con esa doble penetración. Mi hermoso semental estaba ahí, como esperándome con su verga tiesa, se merecía el premio de dejarme coger por él. Pero primero quería estirar un poco mis tripas antes de recibir su gigante rabo, pues pretendía hacer lo mismo que con mi burro, si me lo permitía. Uno de mis ponys me olió y vino a mi encuentro, y con unas cuantas caricias su verga estaba lista para montarme. Me puse en 4, corrí mi vestido y lo esperé. Apenas me monto, y antes que quiera acomodar su verga en mi culo, ya había entrado en mi vagina, regalándome una rica sacudida, que también la disfruté. Cuando se quitó de mí me levante de inmediato mirando a todos lados buscando el siguiente macho, y dentro de un box estaba uno de los potrillos más jóvenes que tenía. Inquieto, todavía lo seguía entrenando para cogerme por lo que era difícil de manejar todavía, para mi gusto aclaro. Pero su olfato ya había identificado a esta hembra en celo, por lo que tenía su rabo firme, listo para montarme. En vez de acomodarme debajo de él, preferí esperarlo apoyada en la puerta del box para que me monte, y no se demoró en hacerlo. Desesperando por entrarme, me hacía difícil ubicar su punta en mi culo y decide bajarse. ...
... Lo llamo nuevamente y me vuelve a montar, sigue golpeándome con su verga y no logro hacer que me penetre, se vuelve a bajar. Tercer intento, lo llevo a una esquina buscando que no se mueva de ahí, logro ubicarme debajo de él estando de rodillas y me meto su pedazo en mi culo; y cuando me ubique bien subí mi cola para que entre todo lo que más pueda, ya en esa posición, recién ahí me sostuve de sus patas delanteras, donde él identificó que debía bombearme. Lo hizo con fuerza, yo lo esperaba y arqueaba mi cuerpo en cada embestida logrando la mejor penetración posible, estaba logrando mi objetivo, cada vez entraba un poquito más de sus rabos dentro de mí, y lo disfrutaba un montón. Mientras él acaba presionando fuerte, yo hacía lo mismo llevando mi culo contra él. Se quedó quieto, al igual que yo, esperando ambos que su trozo terminara de salir de mi interior. Ahora, con mi culo chorreando de leche me fui a dar el premio a mi semental que me esperaba ansioso. Me puse debajo, me dejo ubicar su verga en mi agujero metiéndome un poco mientras gemía y sentía el cosquilleo propio de un orgasmo cercano, y llegaron sus embestidas brutales que hicieron ingresar gran parte de su pedazo en mi culo ya bien dilatado. Si, estaba entrando más, mis entrañas me lo decían. Pero no era lo mismo estar sobre él, a que él esté sobre ti triplicando la fuerza de la embestida. El tamaño de su verga no me permitía hacer ningún tipo de movimiento, inmovilizada completamente contra sus patas delanteras, ...