1. Las ventajas de una zoófila


    Fecha: 16/06/2026, Categorías: Zoofilia Tus Relatos Autor: Virginia, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X


    Soy muy joven, soy virgen, pero muy cachonda. Me las he ingeniado para darle gusto a mis placeres y fantasías. Le tengo pavor a embarazarme, pues estoy dedicada a mi trabajo y mis estudios de preparatoria que justo empiezo. Tengo 16 años y soy terriblemente puta, como ya dije. ¿Novios?, para nada, por la razón expuesta, no quiero tirar mi proyecto de vida. Soy veracruzana, de esa tierra de mujeres nalgonas y piernudas, y puedo presumir de tales encantos. Tengo una cinturita y un culote que todos mis compañeros de escuela desean, lo mismo que el veterinario para quien trabajo, y que es dueño de una pensión para perros. Pero no permito ni quiero que ningún hombre se me acerque.
     Vivo sola, en un cuarto adaptado a mis necesidades y que está en la parte de arriba de la pensión; eso me encanta, pues me da la libertad para darle vuelo a mis más bajas pasiones y perversiones.
    Me gusta mi trabajo, cuido de los perros, los alimento y les brindo mucho amor, tanto que ellos me corresponden igual y quizás aun más. Una vez queEl mi patrón se retira a su casa, todos los animales quedan a mi cargo y supervisión. Algunos son de raza y otros son callejeros, que la gente adopta por compasión o, de plano, porque son bravos y grandes, y sirven de guardianes de sus dueñas o dueños. Estos últimos son los que me interesan especialmente. El perro callejero es fiero y cogelón, sus andanzas por las calles lo vuelven particularmente promiscuo, cogiendo con cuanta perra se les pone enfrente. Y aquí ...
    ... entro yo, me gusta ser la perra que se les pone enfrente. 
    Dado que me quedo sola con la jauría, me he vuelto experta en detectar a los machos más pitones y calientes. Me paseo semidesnuda por las jaulas y observo los bultos que más prometen. Selecciono varios, los acaricio y los masturbo para darles el visto bueno. Abro la jaula del perro con mejor verga: esta debe ser gorda, larga, carnosa, jugosa, con enorme nudo y lleno de venas (entre más venas, mejor,). Amo esos magníficos pitotes que se ven amenazantes, que cuando me penetran el culo me lo rompen, y cuando entran en mi panochota me la despedazan. Me gusta la brutalidad de los perros, su bestialidad, su ferocidad, su fuerza instintiva. 
    Por supuesto, antes que nada, mamar la vergota de mi amante elegido es primordial, sacarle una abundante cantidad de fluidos y beberlos con avidez, atragantarme con litros de semen, sentir la textura de cada centímetro de su carne venosa, expulsar chorros de mi baba mezclada con sus mocos de perro, de sucio perro callejero. 
    Soy tan puta, tan puerca, que tengo la idea perversa de dejarme coger por un auténtico perro callejero, uno que me encuentre husmeando a sus perras, y arrebatárselos para llevarlo a mi guarida, para ser yo su puta perra.
    ¿Novios?, para qué…Como zoófila puedo elegir un macho distinto cada noche, un macho cómplice y silencioso cada noche, un cabrón de verga distinta… ¿Cuántos hombres se coge una mujer a lo largo de su vida?… ¿Cuántos perros puede coger una perra como ...
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