1. CAMILA - SORPRESAS DURANTE MIS VACACIONES ZOOFILICAS 4


    Fecha: 16/06/2026, Categorías: Zoofilia Tus Relatos Autor: CAMILA, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... seguido, nada que una buena mamada no solucione. Con mi carrito, al cual le modifiqué el recorrido del cilindro, me ubiqué debajo y me lo empecé a culiar, despacio, con paciencia a pesar que ya me lo había metido todo de manera bestial. Fui empujando cada vez más hasta sentir nuevamente chocar sus huevos en mi cola. ¡Que placer! Por dentro y por fuera, y lo seguía haciendo suave para demorar su descarga; prácticamente llegamos juntos.
    Estuve como 10 minutos recuperándome del orgasmo, y me fui a buscar a este semental joven que me tenía que meter toda su verga, si o sí. Tuve que atarlo para que se quedara quieto, me ubique debajo con mi equipo y comenzamos a trabajar, esta vez con más ritmo aprovechando su grosor, y al fin logro meter todo también, aunque su descarga fue más rápida que la del burro.
    Y ahora el gran desafío con mi gran semental. Él, más entrenado, sabe que con mi equipo el solo debe disfrutar, y así lo hizo. Me dejo ubicar, su tranca a medio crecer me la metí igual en el culo, total estaba tan dilatado que no le costó nada, y fue tomando firmeza a medida que me lo culiaba. Lento pero activado el recorrido largo del cilindro ...
    ... me pude meter gran parte de su pedazo, pero al final estaba descubriendo el límite de mi trasero que no permitía que entre el tronco de su rabo. Ya con todo dentro, me hice bombear con movimientos cortos y rápidos para que me haga acabar, pero se vino él primero haciendo que su rabo se ponga rápidamente flácido.
    Con mi cola latiendo a punto de estallar y desesperada por hacerlo, hago recostar a mi mastín para montarlo. Unas rápidas mamadas sacan su pedazo de carne y me subo de inmediato para montarlo y empezar una salvaje montada a mi perro que como buen macho no demora en crecer su bola para quedar bien pegados y hacerme llegar.
    Me quedé un buen rato sobre el perro, cuando me paré su bola salió sin problemas de mí. Había quedado satisfecha, mis piernas temblaban y me sentía sin fuerzas, pero con el culo bien cogido.
    Era hora de regresar a casa a descansar, sabiendo que había logrado mi objetivo, que mi culo ya no era el mismo, ahora permitía más carne en su interior y que al parecer había conocido el límite de mi agujero. A partir de ahora, las nuevas metas eran de enseñarles a los otros sementales a estar abajo para yo culiarlos a ellos. 
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