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Cedí a la tentación
Fecha: 20/06/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Marina, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Tengo 48 años y quiero confesar que no pude resistir y caí ante mis más bajos instintos, no me juzguen mal, mi esposo es un hombre increíble y tiene una verga grande que me satisface completamente, pero esque lo de mi hijo es algo descomunal, jamás había visto algo así de enorme, es largo y grueso, basta con decir que no soy estrecha pero a la mitad ya me tenía casi en lágrimas. Contexto… Hace un par de meses compramos una alberca de fibra de vidrio y cuando la instalaron pues todo era agua, llegar del trabajo en un día caluroso directo a la alberca y el agua fría era lo más satisfactorio, muchas veces me tocaba estar solo con mi hijo (17) porque mi esposo sale tarde de trabajar, horas extras y eso, en fin, nunca fue un problema pero entonces la comodidad comenzó a salía a flote, al principio yo usaba short y playera para meterme al agua, sin embargo como dije, la confianza me hizo ablandar mi mente y comencé a usar trajes de baño que enseñaban mucha de mi piel, más del culo, soy de trasero grande y cadera ancha, pues varias veces noté que mi hijo me veía al caminar, y bueno, a toda mujer le gusta ser observada, la que diga que no es mentira, en una de esas ocasiones noté que mi hijo me miraba mucho y no disimulaba nada, de un momento a otro salió de la alberca y corrió adentro, minutos después yo salí para ir al baño y como su cuarto queda de paso al baño, escuché como gemía suavemente, empuje la puerta y lo vi, se estaba masturbando pero nisiquiera su mano cerraba ...
... con el grueso de esa verga gigante, no sé medidas pero sinceramente si creo que anda en los 25cm y gruesa como una lata de Coca-Cola, es algo que no tiene sentido, al verlo no pude evitar sentir calentura, me mojé vaginalmente y sentí unas ganas tremendas de comérmela toda, o al menos intentarlo, después de eso fui al baño, orine y volví afuera pero estaba solamente pensando en eso. Avanzamos dias hasta la noche del lunes de esta semana, como dije, caí en la tentación, yo acababa de llegar del trabajo y la verdad ya en lo único que pensaba era en la verga de mi niño, él estaba en su cuarto y fui directo hasta ahí, entré y cerré la puerta con candado, él se levantó nervioso pensando que lo regalaría, “que pasó mami?”, “si mi amorcito, pero quiero hablar contigo sobre algo”, él se volvió a sentar y me senté a su lado a la orilla de la cama, “tú sabes que te amo verdad” dije yo, él me dijo que sí moviendo su cabeza, “tú eres mi hijo y como tal tienes el derecho de estar siempre cerca de mí, para eso estamos las mamás, si sabes?”, “no entiendo mami, a qué te refieres”, “te vi hace unos días masturbandote mi amor, y sé que lo hacías pensando en mí”, él se quedó pálido ante mis palabras, “verdad que si?”, pregunté a lo cual él entre vergüenza solo aceptó, “no sientas pena mi amor, es lindo sentirme deseada por mi niño”, “Encerio mamá? No está mal?”, “no corazón, es algo muy natural, debo admitir que tú a mí me pareces muy guapo y la verdad también me he masturbado pensando en ti”, ...