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Las nalgas de mi mujer me hicieron cornudo
Fecha: 04/07/2026, Categorías: Intercambios Tus Relatos Autor: Fonga, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... nuca, luego beso su espalda, su cintura, sus nalgas y sin más tomo la tanga con sus dedos la hizo a un lado y metió su cabeza en medio de las nalgas de mi mujer para darle unos lengüetazos en su hoyito trasero, mi esposa gemía como una perra en celo, por mi parte ya no aguantaba y entonces me levante para ir al baño a masturbarme y me dijo: -¿a dónde vas? Espera que quiero que veas como tu esposa me la chupa. Tomo la cabeza de mi esposa y le hizo descender, mi esposa le saco la verga, una verga gorda y grande con una cabeza de hongo. Ella se lo metió todo y su verga empezó a crecer descomunalmente, mi esposa estaba concentrada mientras él le decía “que rico la chupas Andrea, ella mamaba bien rico, tenía ojos y la cara de puta como solo pocas veces la había mirado. Así estuvieron unos minutos mientras yo observaba todo, la levanto la volvió a besar en la boca, le quito el tanga, la puso de a perrito y le metió la verga hasta el fondo, mi esposa grito con un ahhh… mientras él le decía que rico culo tiene señora, se ve que le gustan las vergas duras y grandes. Mi esposa arañaba las sábanas, decía ufff y se mordía el labio inferior porque el señor ya clavaba fuertemente su verga que estaba bien dura… Yo seguía acostado en el sofá y él me decía: -Que rico coge tu esposa. ¿No te molesta verdad? -Para nada! Tenía una verga como de 20 cm gorda, no había comparación entre la de él y la mía. Mi esposa seguía con la cara apoyada en la almohada y el culo ...
... levantado, yo estaba a punto de venirme en seco, entonces me acerque a ellos le di un beso a mi esposa, le pedí que lo disfrutara al máximo y que después me alcanzara en la recepción así que sin despedirme salí ahí. En el pasillo del hotel se escuchaban los gemidos de mi mujer. Llegue a la recepción fume dos cigarros y después de media hora más o menos mi esposa bajo. No le dije nada, ella me pregunto: -¿Estas enojado? Pero yo no conteste, todo quedo en silencio absoluto. Durante el camino ella con la cara hacia la ventanilla, al llegar a la casa subió a la recamara sin decir nada, yo fui al baño y al regresar me metí en las sábanas a forma que ella me diera la espalda. Era tan grande mi excitación que no sabía que decirle y sin más, le metí mi verga que estaba dura y resbalosa, lo mejor de toda esta experiencia fue sentir como se batía la leche del señor, era en verdad una sensación que nunca antes había experimentado, se sentía riquísimo, mi esposa ya estaba entre dormida, pero yo seguía super excitado al mismo tiempo que le apretaba con fuerzas las nalgas y le repetía que era una puta. Ella no decía nada, solo se quedó callada. Sentí el orgasmo aproximarse y la leche salió de mi verga para unirse con la del señor Marcos. Después del orgasmo mi respiración quedo agitada, mi corazón latía fuertemente, mientras abrazaba a mi esposa y le decía: -“Te amo preciosa”. -¡Yo también! Al mismo tiempo que nos dábamos un beso y nos quedábamos dormidos. Continuará.