-
infiel con el tío de mi esposo en una boda.
Fecha: 04/07/2026, Categorías: Infidelidad Tus Relatos Autor: Soynat004, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... Fabián ni cuenta se había dado de mí ausencia. El aún seguía bailando. Jorge estaba muy acelerado, por no decir caliente. Me pegaba más contra él; con sus músculos fuertes me tomaba como si fuera una muñeca entre sus manos. En eso, cambiaron de música, ahora era romántica. Pensé que Fabián se iría a sentar a la mesa para que yo hiciera lo mismo, pero no… ahora bailaba más pegado a esa mujer. Mis celos crecieron aún más al verlos así. Entonces, jalé a Jorge hacia el rincón oscuro de hace rato. Pero, para mi desgracia, ya estaba ocupado por otra pareja que se comía a besos también. Seguimos caminando más al fondo, alejándonos un poco de la fiesta. Encontramos un lugar oscuro; ahí, nadie nos molestaría. Ya estando ahí solos, tomé la iniciativa y besé a Jorge. Nos besábamos de una manera intensa: mi lengua buscaba a la suya, y la suya a la mía. Parecían serpientes en celo por cómo jugaban y se revolcaban entre ellas. Las manos de Jorge tomaron mis nalgas nuevamente; las acariciaba y apretaba con mucha fuerza. Repitió lo mismo de hace unos momentos: bajó ambos tirantes de mi vestido y otra vez comenzó a mamar mis senos con deseo. Chupaba, lamía, dándole pequeñas mordidas a mis tetas y pezones, los cuales estaban duros y firmes como rocas. Jaló mi vestido hacia arriba, levantándolo hasta descubrir parte de mis nalgas, y metió sus manos entre ellas, delineando mi panty, que era tipo tanguita. Sentía que estaba completamente empapada. Jorge sabía exactamente cómo hacerle ...
... para que una mujer se mojara. Por un instante, su boca dejó de comerse mis senos y volvió buscando la mía, para después volver a bajar y devorarlos de nuevo. Estaba segura de que ya habían pasado más de 10 minutos, pero de nuevo decidimos parar y volver a la fiesta para no levantar sospechas. Así que me arreglé el vestido y acomodé mi cabello. En sí, era un evento con demasiadas personas, pero de igual forma no nos íbamos a arriesgar a que alguien nos reconociera. Cuando regresamos a la fiesta, me dijo que iría por unos tragos. Yo volví a la mesa con mis amigas, quienes no tardaron en preguntar: '¿En dónde estabas?' ¿Quién era el galán que estaba bailando contigo? Es muy guapo y, aparte, baila muy bien. Les dije que era el tío de mi esposo. Ahorita que regrese se los presento. Jorge volvió con un trago para mí y otro para él. Se los presenté y enseguida lo invitaron a sentarse en nuestra mesa. Sin dudarlo rápidamente aceptó, y se sentó a mi lado. Al paso de unos minutos, Jorge colocó la palma de su mano en mi muslo izquierdo, comenzando a subir y bajar suavemente. Las mesas eran de manteles largos, y nadie se daba cuenta. Sin dejar de platicar y aprovechando que mis amigas ya estaban un poco ebrias, metió una de sus manos abajo del mantel y comenzó a subirme el vestido muy lentamente hasta dejarlo a la mitad de mis piernas. Siguió deslizando su mano buscando mi entrepierna. Yo aún estaba algo caliente; abrí un poco las piernas y su mano comenzó a acariciar mi vagina ...