-
El putito del expresidiario
Fecha: 07/07/2026, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: ant001, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... cabe la pija... Vamos... No me digas que no...¨ ¨Si, obvio¨ Le contesté. Ahí le pregunté, se me ocurrió: ¨Que pasa con un putito como yo, en la carcel?¨ ¨Se buscan macho, me dijo. Todos los poronga de la carcel, tenemos un puto que nos complace. A mi me venía a visitar mi novia, pero no me alcanza. Sabés lo que es estar ahí, yo necesitaba romper ortos¨ Yo fuí el macho de un puto, que me lo cojía y el me atendía en la carcel. Me lavaba la ropa, me tenía que ser fiel. Me lo cojía yo solo. Compartíamos celda. Yo no sabía que le gustaba la pija, hasta que una vez, yo la tenía dura, y el me clavó la vista y lo obligue a que me la chupe. Si era lo que quería... Ahpi después de eso, me dijo que quería ser mi puta. Y lo fué, pero cualquiera que se metía con él, se metía conmigo. Así me hice esta cicatriz¨ La historia me dió mucho morbo, y más aún, ganas de que me haga su putita, pero en libertad... ¨AsÍ que a vos te cabe la pija... Mirá vos¨... ¨Si, me gusta mucho...¨ (Yo cada vez estaba más entregada y más puta.) Ahí nomás me dice: ¨Querés ver la que tengo?¨ Me agarró la mano con fuerza y me la puso en su pija, por encima del pantalón. Tenía una pija grande, bien dura. Yo no podía más, mi cola estaba con muchas ganas de que me la rompan, y convertirme en esa puta que necesita. ¨Yo quiero...¨ Le dije. ¨Bueno, vení¨ Así lo seguí y me llevó hasta una boca de subte cerrada, bajamos, sacó la pija del pantalón y me dijo: ¨Chupamela, dale!¨ Yo me agaché como la más puta de todas, y ...
... no pude parar de comerme esa poronga negra y bien dura que tenía. Bien de macho, y él, me agarraba la cabeza y me atragantaba con esa flor de pija. ¨Comé, puto, comé¨ Después me tocó la cola, me tocó la tanguita, me bajó un poco el pantalón, me corrió la tanga, le puse un forro con la boca, y me empezó a dar pija bien dura, me romía el orto, y le encantaba... Que me duela, que me queje de lo bien que me estaba cojiendo... Y que más? Yo cumplía con lo que me pedía, después de todo, era su puta. Así me la sacó del orto, me hizo agachar y se terminó de pajear para que yo vea tanta leche en las escaleras de ese subte. Jamás nos importó si alguién pasaba, o si alguién nos vió, estabamos lo suficientemente calientes para que nada nos importe. Así, después de esa experiencia, yo con la cola bien cojida, me fuí a casa. Desde ese momento, muchas más veces me lo encontré en la calle. Y yo, al principio pensé me ignoraría. Estando rodeado de tantos amigos machos, porqué saludaría a un putito. Sin embargo, me saluda y me presenta a sus amigos. Es más, hoy mismo, lo volvió a hacer, me lo volví a encontrar, como siempre, por casualidad, por microcentro, pero ahora todo es más directo. Me dice: ¨Queres que te rompa el orto?¨ Y a lo que yo siempre respondo favorablemente... Obvio! Sigue aún piropeando a todas la minas que se le cruzan, pero me sonríe, me mira y me dice: ¨Quedate tranquila, mami, no te pongas celosa, que esta pija, sabés es toda tuya¨ Y por más de que sea el peor chamuyo, ...