1. Bienvenida, prima y sobrina. I parte,


    Fecha: 10/07/2026, Categorías: Jóvenes Tus Relatos Autor: jefecito61, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Esperaba fuera del aeropuerto, casi al mediodía, bajo un calor fuerte, pues había platicado con Elizabeth, la prima que me había despertado al sexo hacia casi 18 años atrás, en casa de la abuela. Fue en una fiesta de la comunidad, ella 16 y yo 17, que se habían adelantado todos, y la abuela preparaba comida para tanta gente de la familia. Nos habíamos quedado solos, pues ella se bañaba, y me pidió que la esperara. yo veía la tele en la sala, y cuando salió de bañarse, envuelta en una toalla nada mas, me dijo  que me llamaría para ayudarle en algo.
    -Ok. Me avisas, estaré pendiente- le dije.
    Unos minutos mas tarde me llamó al cuarto, y estaba en bra, aunque sus tetas eran medianas, y se estaba poniendo un pantalón blanco, mostrando un pequeño bikini que dejaba ver parte de sus vellos púbicos.
    -Ayudame a subir el zíper- me pidió, así, sin mostrar pena alguna.
    me acerqué a hacerlo, y cuando comencé, me tomó la mano y la introdujo dentro de su calzoncito, y me indicó que le acariciara su aterciopelada conchita.
    Cuando oímos que la abuela se acercaba, rápidamente se puso la blusa y se arregló y parecía que ahí no pasaba nada.
    Dos años después, así como era de atrevida, la embarazó un fulano que no se hizo responsable, por lo que en una actitud conservadora, la familia decidió enviarla a los Estados Unidos, donde el hermano mayor, para esconder la vergüenza de lo hecho, jejejeje...
    Aunque nos comunicábamos a través de las redes sociales, ella no había visitado el país durante ...
    ... todo ese tiempo.
    Dieciséis años después me dice que vendrán con su hija, a que conozca su tierra de origen y que si le daba cabida en mi casa, pues siempre fui el primo querido y de confianza.
    -Está bien, con gusto...así recordamos esos años bonitos de nuestra adolescencia- le dije, soltando ella tremenda carcajada.
    -Claro, y mi hija está con grandes ganas de ver en persona al tío con quien siempre hablo a altas horas de la noche- me dijo.
    Pues allí estaba esperándoles.
    Unos minutos antes del medio día, aparecieron por una de las salidas del aeropuerto, Ely, despampanante a sus casi 33 años, usando una blusa manga larga ajustada a su cuerpo, que se notaba cuidaba en algún gimnasio, y un jeans blanco, como para recordar esos años algo lejanos. Michelle, la hija, también robaba las miradas de los que la veían pasar, con una blusa sin mangas, también ceñida a su juvenil cuerpo, y con una minifalda animal print, dejando ver unas piernas bien formadas.
    -Tío, en persona te ves mejor que en las video llamadas...estas bien guapo- dijo la chica, dándome un abrazo fuerte y un beso en la mejilla, y riéndose con esa frescura de una jovencita de 16 años.
    Antes de llegar a casa, pasamos a almorzar, y en la algarabía propia de la juventud, la sobrinita derramó refresco natural en su ropa, celebrando su descuido.
    Llegamos a casa, y obviamente, el calor propio del verano se hizo sentir, y Ely me dijo que quería darse una ducha, que luego saldría. Le mostré dónde estaba la regadera, y ...
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