1. Rapidín en Pachuca


    Fecha: 14/07/2026, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Suryp, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Hola. Buenas noches.
    Esta anécdota sucedió el día viernes 10 de julio del 2026 en Pachuca.
    
    Ya tenía algunos años que no había visto a un excompañero de trabajo con el que he tenido algunos encuentros esporádicos.
    
    La semana pasada nos pudimos contactar por whats y quedamos de vernos en su casa el viernes 10 de julio por la mañana después de dejar a mi esposa en su trabajo. Yo ese día tenía cita médica por lo que no fui al trabajo.
    
    Llegué a su casa tal como habíamos quedado. Me dijo que le había salido un compromiso de última hora pero que disponía de una hora para estar conmigo.
    
    Nos abrazamos y nos besamos apasionadamente como locos. Me llevó a su recámara y me empezó a desnudar mientras me acariciaba las nalgas, me besaba la boca y las tetas. Me fascina sentir cómo me mama mis tetas.
    
    Cuando estuve desnudo totalmente, él también se desvistió rápidamente. Me puse de espaldas a él para ponerle mis nalgas en su pene que estaba bien parado. Su verga es muy gruesa y larga. No cabe en mi manos pero me encanta. 
    
    Después de unos minutos estar moviendo mis nalgas restregándolas en sus huevos peludos y su gran verga, me di la vuelta para estar de frente, nos besamos y nos acariciamos. Y yo fui bajando poco a poco por su estómago hasta llegar a su encantadora verga y empecé a mamar. Me veía en el espejo cómo esa gruesa y rica verga apenas cabía en mi boca. Él me agarraba de la cabeza para meterla toda.
    
    En seguida me pide ponerme de rodillas en la cama. De su cajón ...
    ... sacó vaselina y me untó en mi ano candente. Luego metió un dedo, luego dos, y luego tres.
    Me dijo que me la iba a meter. Colocó su gran pedazo de carne bien dura en la entrada de mi ano y empezó a empujar. Les juro que me dolió, aunque en ese momento lo que quería era sentir su verga adentro de mi ano, pero no podía entrar. Lo intentamos varias veces sin éxito. Eso lo excitaba aún más porque sabe que sólo él me ha cogido y a falta de uso lo tengo apretado. Me volvió a untar vaselina y aflojé bien mi cuerpo. De nuevo apuntó su verga en mi ano y poco a poco la fue metiendo. Yo sentía que me desgarraba, me ardía y gritaba de dolor. Él me dijo que si no se podía que lo dejáramos para otro día pero yo le dije que no me iba ir sin coger. Me pidió que me aguantara un poco más. De nuevo me colocó su vergota en la entrada, y sentí claramente cómo fue entrando hasta adentro. Me empezó a bombear una y otra vez.
    
    Yo gemía de placer al verme en el espejo cómo me ensartaba en mi cola toda esa rica y sabrosa verga. No sé cuánto tiempo estuvo bombeando hasta que me dijo que iba a terminar. La quiso sacar pero yo le pedí que terminara adentro de mi. Sentí cómo su verga empezó a disparar para echarme toda su leche calientita, mientras con mis dos manos lo apretaba en sus nalgas para que me dejara un rato más adentro su fascinante vergota.
    
    Después me la sacó y cogió unas toallas húmedas para limpiarse y limpiarme la cola. Lo disfruté mucho. Y antes de vestirse le volví a mamar esa rica ...
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