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Pues sí, si soy puta
Fecha: 20/07/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Elza, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Mi primito Con muchas dudas y calentura, esta pendeja le dio las nalgas a mi primito. No lo puedo culpar de abusar de mí. No. Es menor dos años, pero confieso que él me sedujo, muy canijamente, me fue llevando hasta darle las nalgas, mamarlo y darle mi chiquito. Era feliz de tenerlo prendido de mis chiches, o metiéndome los dedos. Tuve muchas dudas al principio, pero ya que le abrí las piernas, lo demás fue fácil. Como que la verga se me fue metiendo por todos lados Algún tiempo después, ya que me había convencido de agacharme por ahí medio encuerada, o encuerada, ya me puteaba en muchos lugares, algunos bastante expuestos, cuando se le ocurrió hacer algo más aventado. Se había ido a trabajar a otra ciudad, nos veíamos cada vez que podía venir, y me cogía a gusto. Mientras yo tenía mis noviecitos, con los que era muy reservada y cuidadosa: Te quiero mucho amor, dámelas, ¿Si? Anda, abre las piernitas… No, me estoy reservando para el matrimonio… Con eso se espantaban y quedaban quietos. Cogerme… ¡si! Casarse… ¡no! Un día mi amorcito me llamó para pedirme que ayudara a un amigo que vendría por un tiempito. Sin problemas, lo ayudé. Pero… no sabía que mi amo tenía otros planes. Hacerme puta. Ayudé al amigo, y entre juego y juego entre los tres, lo dejé montarme. No sabía que mi primo estaba guiando al amigo, y yo de pendeja, me estaba dejando llevar. Bueno… sucedió, y me gustó, me gusto sentir otra verga metiéndose por mi coño. Y me gustó haber sido facilona con un ...
... desconocido. Aunque, comencé a pensar: ¿A dónde estaba yendo? ¿Estaba siendo una cualquiera? Todavía no me atrevía a llamarme p… Avanzamos a otro nivel cuando hicieron una encerrona con los dos. Me cogieron de a madres, sin ningún recato, como a una perdida (Más bien una encontrada)… una de esas cualquiera. Hice varias cosas que me había prometido no hacer: Chupé la manguera del amigo y, sin preguntar, me empujaron los frijoles (No me incomodó y me gustó, así supe que mi culo era consentidor). Me cogieron como se les dio su chingada gana, varias veces me la metieron y después los mamé. Con la calentura ni cuenta me dí cuando me metieron los palos por el coño y el culo y a seguir por la boquita, esta pinche zorra, solo abría las piernas y la boca obedientemente. No lo sabía, pero desde que le aflojé las nalgas al amigo, para ellos, ya era su perra. Lo confirmaron en la encerrona. De paso lo sospeché. Poco después, me encomendaron otro amigo. Ya desde el inicio , supe que era para que me cogiera. No necesité que me lo dijeran. Cuando me llamó, lo pensé y lo pensé y le pregunté a mi primito: ¿Vas a querer que sea como con Rutilio? Me dijo que sí, sin comentarios. Ya no fui capaz de resistirme. Y no lo hice, fui una facilona con el nuevo amigo, hice todo lo esperado, con un cafecito y una ida al cine, en seguida me empinó sin dificultad. Y me gustó, ya le estaba encontrando el gusto a ser fácil, a que me cogieran fácilmente. Y rompí definitivamente mi promesa (a mí misma) ...