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Haciéndolo mi morochita
Fecha: 26/07/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Gordo Unión, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... de recordar las veces que habia visto su cola y me seguía convenciendo a mi mismo, no estaba mal, era algo nalgón y normal a flaquito de arriba. Luego de mis pedos mentales le dije que se sentía muy bien estar así, le estaba dando la razón de alguna forma. Se lo agradecí y le pregunté si le molestaba si lo besaba en el cuello que me sentía muy cariñoso por su culpa. Ariel me dejó hacerlo casi sin darme importancia. Su cuello no estaba mal, era tan suave hasta me lo imaginaba perfumado pero él no se había puesto nada creo que se me venía a la mente el perfume de Giselle la chica con la que habia salido yo. Escuché a Ariel hablar sobre el videojuego pero lejos de responderle lo arrastré conmigo hasta el respaldo de la cama. Todavía estábamos sentados él encima mio pero con las piernas extendidas. Él seguía concentrado en la play. Le pregunté si podía seguir moviendo su cola porque se sentía bien y él lo hizo como si nada. Mi bulto se sentía más y más alto y apretado. Ambos estabamos en jeans y con el paso del frote se iban sintiendo un poco húmedos, hasta podía percibir el olor de mi fluido o quizás el de él también me preguntaba. No me interesaba verlo ni nada parecido pero por un momento me pareció oirlo gemir. No me extrañaba, Ariel siempre me pareció alguien reservado o que se la daba de superado, como si no sintiera o le molestara nada. Cuando me frené de súbito fue porque sentí venirme de repente y la humedad tanto en las telas como en el aire se percibía a montón. ...
... Ariel seguía en su videojuego y yo aferrándome a él. Ese día terminó como si nada, en algún momento lo solté y nos quedamos sentados uno al lado del otro, luego fuí por unas bebidas y ambos no hicimos referencia alguna al asunto, seguíamos hablando como si nada incluso al despedirnos. La semana siguiente Ariel volvió a visitarme, íbamos a seguir con nuestra rutina de amigos, pero recordaba lo que había sucedido y me venían ganas de algo parecido. Ariel me preguntaba como estaba y si seguía viendo a Giselle pero negué rotundamente, eso ya había sido historia. Me dijo que no tenía de qué preocuparme y me abrazó agregando que podía contar con él para lo que sea, para eso eran los amigos. También lo abracé y le agradecí. Pasaba la tarde y nos la pasamos jugando unos combates, y algun que otro juego de aventuras, comimos algo hasta que mi madre golpeó la puerta de la habitación y fui a hablar con ella porque se iba y quedábamos solos, así que acomodé algunas cosas en el estar y de paso traje mas cosas a la habitación para después. Cuando volví a la habitación Ariel me dijo que habiamos comido mucho y que sentía incomodo los pantalones asi que me consultó si no tenía problema en que se los cambiara, habia venido con su mochila que traía a veces. Le dije que estaba bien, yo también me sentía muy satisfecho casi con la panza hinchada. Así que se cambió delante mío, se quitó los jeans y sacó de su mochila un short que cuando se lo puso vi como le ajustaba el trasero, lo echó bien hacia ...