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Pillado, acorralado y chantajeado
Fecha: 02/08/2026, Categorías: Bisexuales Tus Relatos Autor: Fran, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... las noches está claro que tenía una vida sexual bastante activa ya que varios días por semana mantenían sexo. Yo solía intercambiar las bragas cogiendo unas y dejando otras hasta que un día llegué incluso a coger unas usadas llevándolas a mi cara olerlas el olor no me agradó pero imagino que el morbo me hizo ponerme bien cachondo. Termine cogiendo otras bragas del tenderete y llevándolas a mi habitación donde una vez más me masturbe. Se lo había hecho una obsesión jugar con aquellas bragas y olisquear las usadas que normalmente lo hacía recién echadas al cubo. Siempre las dejaba dobladas como si estarían planchadas para su uso ordenadamente junto con alguna prenda más. Aquella rutina me traía de cabeza cada vez miraba aquella mujer con más ansia con más deseo con ganas de devorarla entera eran los amigos de mis padres aquello podía ser algo muy transgresor. Beatriz de alguna manera muchas veces me trataba como un niño mientras que su marido Jesús lo hacía a veces casi como un padre preguntándome por los estudios el trabajo e incluso chicas y demás. Tanto va al cántaro a la fuente que al final se rompe como dice el refrán. Me quedé solo completamente así que me aventuré a adentrarme en aquel cuarto donde casi a diario aquella pareja follaba como locos. Curiosidad morbo que un chaval de veinte años puede tener mire su ropa interior sus sujetadores algún salto de cama incluso llegué a encontrar lo que nunca me había ...
... imaginado juguetes sexuales aquello era lo más algo así como un parque temático del sexo. Tenía mucho cuidado de él lo que se acaba de dejar en su sitio me había desnudo completamente tocándome constantemente. Pasó lo que tenía que pasar Beatriz me sorprendió completamente desnudo con unas bragas suyas en la mano mientras hacía gestos con uno de aquellos consoladores en la otra como si lo estaría chupando me quedé paralizado cuando la vi de pie mirándome rojo como un tomate mis ojos debieron salirse de las órbitas me tapé mis genitales colocando ambas manos que sostenían como he dicho antes una un consolador y la otra sus bragas. La cara de Beatriz era todo menos amable se acercó hacia mí sin decir una sola palabra y antes de que me diese cuenta me di un buen tortazo sin poder reaccionar volvió a darme otro con la otra mano. Me mandó de su habitación no antes sin darme un buen puntapié en mi trasero. En mi habitación me hincha a llorar que iba a pasar ahora aquello rompería la amistad entre mis padres y ellos y yo acabaría la puta calle sin trabajo y sin un sitio para hospedarme mientras estuviese en la universidad. A la hora de cenar vino Beatriz a avisarme como hacía como norma sin llamar esta vez como acostumbraba a hacerlo abrió la puerta mis ojos todavía seguían llorosos ella con voz firme me indicó que era la hora de cenar. Le dije que tenía el estómago cerrado que no me encontraba bien cuando intenté disculparme se volvió a ...