1. Mi bonito despertar sexual


    Fecha: 05/08/2026, Categorías: Primera Vez Tus Relatos Autor: ROBIPRI, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... presiones fue metiéndolo dentro de mi cavidad anal, haciendo que yo me estremeciera por un poco de dolor y también por la excitación que iba en aumento, cada vez que lo sacaba y lo volvía a meter. Después me dijo algo así como que ahora iba a ir llegando lo mejor, al tiempo que sentí que ya no era un solo dedo el que empezaba a meter, lo cual significó más dolor y más calentura al mismo tiempo. Después de un rato de estar en esa tarea, se acercó con su verga ya de un tamaño tremendo y me la comenzó a pasar por los labios obligándome a abrirlos para recibirla dentro de mi boca, mientras me pedía que la llene de saliva para facilitar que me la meta por el culo. Yo me sentía un poco mal porque si bien es cierto era algo que de alguna manera desde más chico había deseado, no me cerraba totalmente lo que estaba ocurriendo, pero ya no había marcha atrás, tenía que seguir por muchas cosas que en ese momento se me cruzaban por la cabeza, y sobre todo porque mi vida había encontrado como el rumbo correcto. Pasaron algunos minutos un tanto largos, y me dijo que me pusiera boca abajo con la cola hacia arriba, para que me hiciera suyo y comenzara lo más íntimo y fuerte de nuestra relación. Mientras obedecía, tenía un nudo en la garganta y una gran tristeza por lo que iba a pasar porque de verdad nunca había estado seguro de que eso iba a suceder alguna vez, y encima habiendo experimentado un poco de dolor cuando metió sus dedos en mi culito, me desesperaba no saber cómo iba a soportar ...
    ... cuando metiera su enorme pija en mi hoyito. Una vez con mis caderas en alto, la cola bien parada, y mi cabeza en la cama mirando como podía, lo ví gigantesco al pararse y tomarse la verga ya durísima para ir poniéndola en mi estrecha entrada anal, que cuando la sentí, asumí que él era el hombre con quien tenía que comenzar mi vida sexual. Por mi mente pasaban velozmente imágenes de mi vida hasta antes de ese momento, como las de mi familia, mis amigos, este mismo señor, en fin; y también la incertidumbre de qué pasaría después de esto. Todo tan rápido que apenas hizo un poco de presión para metérmela, volví a la realidad con un dolor que me arrancó un quejido, que buscó calmar con sus palabras de que me relajara, y con sus masajes para que aflojara el orificio de manera que no sufriera más de la cuenta. Igualmente cada empujón que me daba en el agujerito, hacía que saltaran unas lágrimas que se sumaban cada vez más junto a los gritos que ya iba dando, hasta que de pronto embistió con más fuerza, su pene se incrustó en el recto, y comenzó a abrirse paso mientras yo ya lloraba desconsoladamente y gritaba tan fuerte que creo que podría haberse escuchado hasta en la vereda o en alguna casa vecina. En ese instante Don Negro me pareció torpe, brusco, hasta malvado que ni con mi pedido clamoroso porque la sacara dejó de meterla hasta el fondo; pero creo que solo estaba re caliente conmigo, y aún en ese estado buscaba de apaciguar mi terrible dolor abrazando mis pechitos y dándome ...
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