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El Despertar de la Propiedad P3
Fecha: 06/08/2026, Categorías: Transexuales Tus Relatos Autor: Haron2888, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Después de esa noche, mi cuerpo ya no me pertenecía. Era un bien raíz, una propiedad registrada a nombre de su v3rg4. Mi cu10, antes un simple agujero, era ahora un monumento a su deseo, hambriento y siempre dispuesto. El silencio telefónico se convirtió en mi nueva tortura, pero esta vez, yo era la que iniciaba el juego. Le enviaba mensajes sin miedo, suplicando por una miga de su atención. Le mandé fotos de mi cu10 rojo y usado, con la leyenda "Tu püt4 te extraña". Le grabé un video mordiéndome el labio mientras me metía tres dedos, con el texto: "Practicando para ti, mi amo". Finalmente, respondió. La conversación fue un torbellino de logística y lujuria. "Que crees que no me van a sacar a reparto aquí se queda toda la carga", se quejó. Mi corazón no se hundió; se preparó. "Oh ya papi te puedo ir a ver máñana... Si quieres... Allá a Tizayuca". La oferta flotó en el aire, una promesa de sumisión itinerante. Él, siempre el pragmático depravado, vio la oportunidad. "Pues si quieres vamos al lavado en Tecámac pero es temprano". No era una pregunta, era una orden disfrazada de plan. "Estaría super", respondí, sintiendo el cosquilleo de la aventura. Y entonces, la revelación, la fantasía que lo haría mío para siempre: "Me gustaría que te fueras con migo todo el día para que en lo que voy manejando tu me la vayas mamando por qué esa también es mi fantasía". El universo se alineó. "Siiiiii papi lo que quieras", escribí, mi micro-pene erecto con la sola idea. A las seis de ...
... la mañana del día siguiente, ya no era Maddie. Era la succión móvil, la püt4 de ruta. Llevaba un vestido ligero, sin nada debajo, y mi bolso de misión: condones, lubricante y toallitas para limpiar los desastres que íbamos a cometer. Me encontré con él en el OXXO cerca del crucero de Reyes, como una espía esperando a su contacto. Subí a su camión, un monstruo de metal que olía a él y a trabajo. No hubo saludos. En cuanto arrancamos y nos metimos a la carretera, mi trabajo comenzó. Me desabroché el vestido, dejando mi cuerpo al aire, y me agaché sobre su regazo. Saqué su v3rg4, ya medio despierta, y la envolví con mi boca. La mamada en movimiento es un arte. No se trata de profundidad, se trata de constancia. La lameré mientras él cambiaba de marcha, la succionaba mientras aceleraba en una recta. Cada bache en el camino se convirtió en una embestida involuntaria, haciéndola ir más profunda en mi garganta. "Así, püt4, así todo el día", murmuró, con los ojos fijos en el camino. Me agarraba del pelo, no para empujarme, sino para sentirme allí, para saber que su propiedad estaba siendo atendida. Fue un acto de servicio que duró horas, un ritual de succión que lo mantuvo excitado y a mí en un estado de zombi sumiso, mi única función era esa v3rg4 en mi boca. El destino final fue un "encierro" en Tecámac. Un terreno baldío enmallado, solitario, perfecto para nuestros propósitos. Aparcó el camión en un rincón, lejos de todo. "Bájate", ordenó. Obedecí, mi piel erizada por la ...