1. Convenzo a mi mama de orgia con amigos


    Fecha: 11/08/2026, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: BABAYAGA, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X


    Esa noche el calor se sentía espeso dentro de la casa. Mi madre nos había mandado un mensaje unas horas antes:
    “Vengan los tres. Estoy sola. Traigan ganas.”
    Cuando abrimos la puerta del salón la encontramos exactamente como quería que la viéramos. Estaba de rodillas sobre el sofá, de espaldas a la puerta, con el culo levantado y las nalgas bien separadas por sus propias manos. El ano se le veía rosado, ligeramente abierto, y brillaba como si ya se lo hubiera preparado con aceite. No llevaba nada encima. Solo la luz cálida de la lámpara de pie bañaba su espalda, sus tetas colgando y ese culo que nos tenía a los tres duros desde el primer segundo.
    —Cierren la puerta —dijo sin girarse—. Y bájenme a comer el culo. Quiero que me limpien el ano con la lengua antes de que me lo rompan.
    Carlos fue el primero en arrodillarse detrás de ella. Le apartó las manos, le abrió más las nalgas y le plantó la cara entre las dos mitades. Su lengua salió gruesa y mojada y empezó a lamer el ano con movimientos lentos y amplios, de arriba abajo, empujando un poco hacia adentro cada vez que pasaba por el centro. Mi madre soltó un gemido largo y profundo, empujando el culo hacia atrás para que la lengua se le metiera más.
    —Así… más adentro… chúpame el ano… sí, así…
    Andrés se arrodilló al otro lado. Mientras Carlos le chupaba y le metía la lengua en el agujero, Andrés le lamía los bordes, le mordisqueaba suavemente la carne alrededor del ano y luego le metía dos dedos en el coño para sentir cómo ...
    ... se contraía cada vez que le comían el culo. Yo me quité la ropa y me puse delante de ella. Mi madre levantó la cara, me miró con los ojos entrecerrados y abrió la boca. Le metí la polla hasta la garganta de un solo empujón mientras los dos le devoraban el ano por detrás.
    La escena se alargó varios minutos. Se turnaban. Primero Carlos le comía el culo con fuerza, sacando la lengua lo más posible y revolviéndosela dentro del ano. Después Andrés le tomaba el relevo, más lento, más sucio, abriéndole el agujero con los dedos y metiendo la lengua a la vez. A veces los dos juntos: uno le chupaba el ano mientras el otro le lamía los labios del coño y le metía la lengua en la entrada. Mi madre babeaba alrededor de mi polla, gemía, pedía más y más, y cada vez que uno de ellos le clavaba la lengua bien profundo ella empujaba el culo hacia atrás como si quisiera que se la comieran hasta el fondo.
    Cuando el ano ya estaba baboso, abierto y relajado, Carlos se puso de pie detrás de ella. Se escupió en la mano, se untó la polla y apoyó el glande justo en el centro del agujero.
    —Míralo bien —le dije a mi madre mientras le sujetaba la cara—. Te la va a meter entera en el culo.
    Carlos empujó. El ano se resistió un segundo y después cedió, tragándose el glande y luego el resto del tronco hasta que los huevos le golpearon las nalgas. Mi madre gritó contra mi polla. Carlos empezó a follarle el culo con embestidas largas y profundas, sacándola casi completa y volviendo a clavársela de un golpe ...
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