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Retro vintage
Fecha: 19/08/2026, Categorías: Tus Relatos Autor: Nelson, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Relato retro vintage (memorias de un miliciano movimientista). Corría el año 1954 segundo de la revolución nacional en Bolivia. Yo era miliciano, es decir, de la policía política del régimen. Cometíamos una serie de tropelías en esos tiempos sin ley ni Dios. Era lo máximo. Recuerdo que aquella noche nuestra misión era atrapar a un falangista al que se lo buscaba desde hacía tiempo. Miraflores no estaba totalmente urbanizado, la dirección calle Lucas Jaimes detrás del imponente y recientemente inaugurado Hospital Obrero. Éramos cinco tipos, yo al mando. Yo con saco cruzado, solapa en punta y el característico sombrero de esos años, mi bigotillo a lo Pedro Infante, el pantalón del traje con pinzas. Todo a la moda pero un poco ordinario, yo era un cholo, los que me acompañaban indios. Golpeamos la puerta de forma violenta e intimidante al más puro estilo del MNR, apenas nos abrieron entramos al atropello. Salieron dos mujeres y un jovenzuelo, preguntamos por el que buscábamos y ordené que los otros revisen todas las habitaciones. Yo subí a la terraza, una de las mujeres me acompaño muy nerviosa. Era la esposa. No me costó mucho para encontrar al que buscábamos. Ante esto, su esposa me agarró del brazo y me dijo por favor pídame lo que quiera pero no se lo lleve, se acercó tanto que su mano rozó mi bragueta. Se lo suplico, se lo imploro, lo puedo complacer me dijo, casi al oído. Al tipo le dije que no saliera de su escondrijo, y a los que me acompañaban les ordene que me ...
... esperen fuera de la casa. La mujer me llevó a un depósito donde sin mayores trámites hice que se arrodillara y que me baje la bragueta, chupamela, le ordené. Mi verga se fue parando hasta estar como una estaca, la mujer sabía hacerlo, lo llenaba de saliva, me babeaba mi verga, me la jalaba, se engolosinaba con mi glande hinchado y amoratado. Me chupaba los huevos, me lamía la ingle. La hice parar y yo me agaché, le suspendí el vestido, de esos de los años 50 acampanado, le bajé el porta ligas, aún no había las pantys, froté mi nariz y boca sin quitarle el calzón. AL final lo hice y descubrí una concha re peluda, en ese entonces no estaba de moda que las mujeres se rasuren la concha. Le metí mi lengua, ya estaba húmeda y con olor rico a concha. No pude más, me puse de pie y se la ensarté parado, ella dio un grito ahogado y su cuerpo cedió a mis embestidas que no fueron muchas, le disparé mi leche bien adentro aunque ella trato de que terminara afuera. Lo fui sacando despacio y lo froté en la mata de vello de su pubis. Le dije que su marido no saliera en tres días y que ella fuera a buscarme al cuarto día. En mi oficina repetimos la culeada. Estoy con mi periodo, me dijo, y eso me puso más caliente, su olor penetrante a sangre y sexo me la puso como un palo de dura. Antes de irse la obligué a que me chupara, me masturbó y terminé en su mano. Su marido debía salir por el Desaguadero y cruzar al lado del Perú, ahí lo hice atrapar con los contacto que teníamos y lo hice ...