1. Mi mujer de puta en hoteles


    Fecha: 21/08/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Elza, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... pendejos, me dijo que le permitiera mostrarme4 como er buen con los cariños. Bueno, está bien… le respondí. Si más, se metió al baño a cambiarse. No podías ensuciar su uniforme.
    Con grandes carcajadas silenciosas y haciéndole señas obscenas a mi gordo, me encueré dirigiéndome a la cama.
    Decidí esperarlo, reclinada, con las rodillas levantadas y piernas abiertas, un perfecto “Split Beaver” (Diría un pinche gringo”) la concha peluda bien a la vista, ¡putota la niña!
    El cabrón salió apresurado del baño, ya enseñándome una vergota, dura, larga y gruesa. No se detuvo, ,  pasos rápidos, llegó a la cama, y me dio una cogidota de a madres. Sentía el pinche palote llenarme todo mi puto coñote… Dándome con muchas ganas. 
    Aprovechando los movimientos, me coloqué de manera que mi cornudito podía ve muy bien como su perra tnía esa vergota bombeándola, y como movía el culo para acompañar la joda. ¡Muy bueno!
    Terminó rápido, ¡Clatro! No era romance, era solo chingar una pinche perra callejera. Y lo hizo muy bien.
    Terminó, pujando. Se salió y se fue. Ni un cariñito, un besito… nada… se cogió a la putota y se fue a seguir chambeando.
    En seguida mi gordito llegó emocionado a cogerme.
    ¡Que puta eres amorcito!, a ver abre otra vez las piernitas, que te voy a dar otra empinada, perrota sin vergüenza!
    ¡Si amor! Dame riata por ser tan puta, pero mejor rómpeme el culo… ¿Si?
    Mi maridito, obedientemente, se pasó al chiquito, y sin mucha delicadeza, me ensartó, metiendo su palote hasta que ...
    ... sus huevos tocaban mis nalgas.
    En el bar.
    Ya con la experiencia anterior, con más confianza, hicimos otra experiencia.
    Cariño, estoy pensando en otra aventura.
    ¿Otra vez de puta amor? 
    Si cariño, que te parece si esta vez, vamos a aquel hotel que tuene un bar afuera. pedimos un cuarto con vista al bar y dos llaves para que el personal no friegue. De nochecita bajas, vestida como medio facilona, medio desentona, y cazas uno o dos clientes del bar, de preferencia que también sean huéspedes. Te les insinúas. Con suerte te invitan a conocer su cuarto. O ir a ir a algún otro lugar. Si fuera en el hotel, solo queda espera a que llegues. Si es afuera, me llamas como avisando que llegarás tarde. Los llevas al Baccarat.
    ¡Me gusta tu idea! ¡Siii!  Vamos a hacerlo así, voy a comprar ropa adecuada. Ya si me invitan a su cuarto, te aguantas hasta que llegue, jajajaja. 
    Si pudieras, me llamas cuando estés en plena joda.. 
    ¡SIII!  ¡Así lo hacemos! ¿Si vamos a otro lado, me sigues y ves como me empinan… ¿Quieres ver a tu putita jodiendo como puta?
    ¡Siiii!
    Ya todo combinado, algo después, viéndola tranquila desde la ventana, bajé al bar. 
    Cuando llegué ya estaba platicando animadamente con dos tipos, bien vestidos, como el local no era muy grande, oia sus plática, eran las preguntas usuales de quienes eran cada uno. Ellos obviamente la veían como una posibilidad de aventura. Y ella también. 
    Más tarde, usó la seña convenida de que subiría al cuarto de ellos. Me quedé un buen rato ...