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Otra madurita más
Fecha: 30/08/2026, Categorías: Sexo con Maduras Tus Relatos Autor: Lux in tenebris, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Como bien sabrán ya he escrito sobre maduras, francamente soy un joven de 28 entrando a los 29; me gustan las mujeres maduras de 40 o más años, preferentemente con cuerpos bien formados pero tampoco le voy a negar un palo a una madurita candente y deseosa de verga. Esta vez les traigo otra madura, trabaja conmigo y la veo de diario en los cambios de turno. Tiene una carita morenita, nariz chata pero con su melena te recuerda a una leona y más con sonrisa tan coqueta/pícara peor inocente a la vez. La conocí por azares del destino, me capacitó en el área de trabajo y comenzamos a entablar una bonita amistad hasta que un día comenzó a llevarme de cenar y yo le correspondí igual (que hasta ahí todo normal, solo amabilidad) Me comenzó a dar un masaje muy rico me quitó mucha tensión pero sentía en sus manos otras intenciones. Aún así no me quise hacer ideas pero en definitiva a mi ya me atraía y yo estaba ahí picado viendo hasta donde llegábamos. Un día me da su número y yo ni tonto ni perezoso le escribí en la noche, con la típica “Hola espero que no te peguen por mi mensaje, quería saber sobre un pendiente del trabajo” Y aunque tardó en contestarme su respuesta fue clara “no te preocupes no me pegan porque no ven mi celular” Más claro ni el agua! Más atrevido y solo que se bajara los calzones frente a mi! Era mi momento porque tengo una obsesión lasciva y es tener sexo con muchas mujeres maduras, MILFS en todo el sentido de la palabra, decentes, que se visten con ...
... mucho porte pero cuando las tienes en la cama se vuelven unas perras en celo peor que cualquier callejera de bajos barrios. De esas que en la calle van maquilladas con lentes, vestidas y bien perfumadas, no voltean a ver a nadie pero se tragan toda tu leche y te piden más Así es esto, cada quien tiene sus gustos jaja Así que me puse manos a la obra, comenzamos a vernos más en el trabajo, comenzamos a escribirnos más hasta que un día en el trabajo le solté el todo o nada: (Para efectos prácticos le vamos a cambiar su nombre) Elizabeth, -le dije- la verdad es que me gustas mucho -Como vas a creer si tú eres un jovencito y yo una señora grande +Ni tanto además te ves muy conservada, desde que te conocí no creí que pasaras de la treintena (45 años tenía en ese momento la mamacita) -Ay niño niño no sabes ni lo que quieres +Yo sé que me gustan las mujeres seguras, maduras y que ya saben lo que quieren, no niñas que anden jugando “a ver qué sale” Se sorprendió un poco de mi respuesta y rematé diciéndole +Podemos ser tan discretos como tú quieras, pero eso si, que solo vamos a sacar nuestros más lascivos pensamientos Esto la sonrojó un poco y me desvió algo la mirada como si recordara algo, esto me hizo darme cuenta que efectivamente era una zorrita pero de las que son decentes y no se meten con cualquier pendejo. Solamente me hizo un comentario antes de cerrar esto, me dijo -No quiero que nadie se entere porque me gustan así jovencitos y llenos de energía Yo asentí ...