1. Nigeriano me doma


    Fecha: 04/09/2026, Categorías: Sexo Interracial Tus Relatos Autor: Nory, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... me parecía tierno a pesar de su seriedad y su corpulencia. Terminamos de comer lo poco que nos quedaba, levanté las cosas y le dije que había postre lo cual pareció gustarle y me dijo a su manera que estaba bien que lo trajera, eran unos flancitos y una manzana para cada uno. A pesar de ir y venir practicamente desnuda de la cintura para abajo mi macho ni se inmutó, solo me miraba, mi cola quedaba totalmente expuesta y mi delicado pene de hembra resaltaba un poco excitado y húmedo. Mi tanga era negra, también llevaba unas ligas y mis tacos chinos resonaban mi andar. Comimos el postre en la mesa, o por lo menos él, los terminó rápido, yo apenas iba por mi flancito pero cuando lo terminé le dije de sentarnos en el sofá, lo conduje tomándolo de la mano y llevé mi manzana conmigo. Lo hice sentarse en el centro y cuando se terminó de acomodar fui a sentarme encima suyo mientras le sonreía. Me recibió con los brazos abiertos y nos abrazamos, le dije que miráramos la tele tranquilos pero no sé si me entendió algo, no importaba, quería sentir con mi cola toda su berenjena y ver cuanto la levantaba. Quedé de costado abrazada a él con las piernas extendidas y comencé a comer mi manzana. Él me sostenía, miraba la tele y me acariciaba las piernas. Le di un mordisco mas a mi manzana y le convidé mientras seguía masticando, con gemir y gesticular era suficiente para entendernos, primero pareció incómodo pero cuando se dió cuenta aceptó la manzana así que se la acerqué y le dió un gran ...
    ... mordisco, le chorreó un poco de jugo por los labios así que se lo limpié con mis dedos y los chupé, no podía dejar de sonreir mientras lo miraba, él en cambio estaba muy relajado, ahora mas relajado que serio, parecía satisfecho aunque no me soltaba ni dejaba de acariciarme las piernas. Ambos masticábamos los trozos de manzana que habiamos mordido y no pude evitar seguir dándole hasta que ya era hora de besarnos. Le señalé que le chorreaba mas jugo pero en vez de limpiarlo con mis dedos acerqué mis labios, lamí un poco los suyos, sonreí y comencé a besarlo. Sus labios eran un manjar, no quería soltarlo, arrojé los restos de la manzana a un lado y sujeté su rostro para no dejarlo escapar. Metí mi lengua en su boca, su lengua era aun mejor, grande y jugosa, mi tanga estaba totalmente empapada. Frotaba y frotaba todo su bulto con mi cola, su mastil se sentía mas y mas punzante y sus manos de hombre no me soltaban. Me volvía loca era el negro que tanto deseaba. Entre beso y besuqueo lo solté para tocarme el pajarito y poner un sitio porno en la tele. Cuando estaba todo listo agarré su mano y la conduje para que me estimulara mi penecito mientras seguíamos besuqueándonos y cuando lo consideré suficiente me hice a un lado para meter mano en sus jeans, lo habia sentido grande asi que sin dudas quería probarlo, él no se hizo problema lo tenía a mi merced pero cuando agarré su cosota estaba claro quien tenía el poder. Su pedazote de verga era impresionante, era un chocolatón que quería ...