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Rosario una puta muy apretada parte 1
Fecha: 07/09/2026, Categorías: Sexo con Maduras Tus Relatos Autor: Lux in tenebris, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Esta historia trata de una madurita que muchos habían querido cogerse y no se dejaba por nadie Ella es Rosario, una mujer de 45 años que no aparenta si edad, tiene el cabello negro negro y ondulado, su piel blanca blanca y su cuerpo con curvas muy generosas, unos ojos que parecen enojados y una boquita muy seductora. A ella la conocía de vista pero jamás me imaginé que terminaríamos cogiendo tantas veces. Todo comenzó en un día que varios compañeros y yo hicimos una apuesta por ver quién se la podía coger o al menos a quien le daba entrada porque a nadie le daba entrada, ni jóvenes ni de su edad. Yo tenía 26 años, era el menor del grupo y además mi cara de niño sentía que no ayudaba al principio, pues muchas mujeres de 30 y solamente me veían como un trofeo, un “me cogi a este cabrón que tiene cara de niño y verga de señor” así que dejé de insistir en relaciones y me dedicaba solo a coger y ya. No los aburriré, iré directo al grano, conseguí su número porque alguien le tenía rencor en donde trabajábamos y me lo pasó ya que le parecía gracioso que ilusionara a esa mujer para irme después (primero grave de error de ella, porque si me daba entrada planeaba cogerla un buen rato) En cuanto hablamos por primera vez por whats noté que la conversación fluía mucho entre Rosario y yo Me pedía fotos de mí y me decía que no podía ser yo, puesto que tenía cara de un joven de apenas 18 Fue entonces cuando caí en cuenta que a ella le gustaban más jóvenes de lo que creía y ...
... nadie nadie se había dado cuenta. Comencé a cortejarla, a llevarle pequeños detalles como café, galletas, era amable y atento con ella. Pues los demás se dieron cuenta que yo comencé a dejar de tocar el tema de ver a quien le aflojaba y lo primero que me dijeron fue “ya vi que tú perdiste porque no dices nada siempre que hablamos” Y yo decía que efectivamente, ni siquiera me había contestado los mensajes; sin embargo la realidad era otra, pues justo ese día quedamos discretamente de vernos en un parque muy discreto y que casi nadie conoce. Pase por ella en el carro, se subió muy alegre y comenzamos a platicar hasta que me dijo “bueno y de veras te gusto o solo es el morbo de experimentar una mujer mayor?” Obviamente yo estaba prendido y le hablé con la verdad, si me gustaba físicamente y me gustaba su personalidad, pero también quería probar a esa madura que nadie se había podido dar Obviamente se rió, y al voltear a ver al frente ya estábamos entrando a un motel, levantó la ceja y me dijo “malo sito a pesar de tener cara de niño” Entramos, subimos las escaleras y comenzamos a tocarnos como desesperados, yo estaba con el corazón a mil por hora y se dio cuenta, mi verga ya estaba muy dura y en cuanto me bajó pantalón y boxer saltó como desesperada por una mamada de ella; me temblaba de lo dura que la tenía Se limitó a decirme “que bien te lo guardas porque no coincide con tu cara de niño” Yo estaba tocando sus tetas que por cierto tenían unos pezones rosados y muy finos ...