1. Solo para mi


    Fecha: 16/09/2026, Categorías: Tus Relatos Autor: Tuvieja, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Solo para mí
    El olor a óleo y café siempre definía las tardes en el estudio de Mateo. Era un espacio caótico, saturado de lienzos inconclusos y bocetos olvidados. Sin embargo, en medio de aquel desorden, existía una regla implícita: la pared del fondo estaba reservada únicamente para las obras que él jamás pondría a la venta. Allí no había paisajes urbanos ni retratos por encargo; solo estaba ella.
    Valeria había entrado a su vida tres años atrás, una tarde lluviosa en la que buscó refugio bajo el toldo de la galería. Cruzaron miradas y Mateo supo que su arte jamás volvería a ser el mismo. Desde ese primer día, se convirtió en su musa, pero no de la manera en que el mundo lo entendía. Mateo no la pintaba para exhibirla en galerías ostentosas ni para recibir el aplauso de los críticos. Lo hacía por una necesidad casi devocional.
    Pintaba la curva exacta de su cuello cuando se concentraba al leer, la penumbra de sus pestañas mientras dormía y la forma en que sus ojos se achicaban al reír sin ...
    ... reservas. Eran instantes cotidianos, fragmentos de intimidad congelados en el tiempo. Cada trazo era un secreto compartido, un lenguaje silencioso que solo ellos dos sabían descifrar.
    Una noche, un importante coleccionista visitó el taller. Fascinado por una luz que vio al fondo, ofreció una cifra astronómica por el retrato en el que Valeria observaba la lluvia desde la ventana. Mateo negó con la cabeza sin vacilar. El hombre insisted, ofreciendo aún más, incapaz de entender por qué un artista rechazaría semejante fortuna por un solo cuadro.
    —Hay cosas que el dinero no puede comprar —respondió Mateo con calma, acomodando el marco con delicadeza—. El resto de mi obra le pertenece al mundo, pero esto es solo para mí.
    Cuando el comprador se fue, Valeria, que había escuchado todo desde la penumbra del pasillo, se acercó a él. Apoyó la cabeza en su pecho y sonrió. En un mundo donde todo se vende y se exhibe, ellos sabían que su verdadero amor residía en aquello que guardaban en absoluta privacidad. 
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