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Se cogieron a mi prima de a montón
Fecha: 17/09/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Elza, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Se cogieron a mi prima. Se la cogieron de a montón Esto me lo contó una prima, diciéndome que le había pasado hace unos años y creo que solamente yo lo sé. Ella ahora está con 30, un cuerpo esbelto, de bonita figura. Se formó y ha trabajado como una dedicada profesora de kínder, que por un problema, se vio forzada a buscar un segundo empleo, y el único que encontró fue en una escuela secundaria nocturna, relativamente lejos de su barrio. Acostumbrada a niños pequeños una dificultad era que sus nuevos alumnos eran bastante creciditos, adolescentes mayores, casi adultos, muy aficionados al fútbol y que ya tomaban cerveza. ¡En fin! Como la necesidad tiene cara de hereje, aceptó. Al fin y al cabo sería solamente por un período. Los alumnos la recibieron bien, atentos, amables y poco a poco algunos se le comenzaron a insinuar. No hizo caso, es algo propio de la edad. Pero uno se le fue metiendo, suavemente. Comenzó por acompañarla al transporte, porque era solitario por ahí, y a platicar, en fin, le fue dando confianza, siempre muy respetuoso. Hasta que en algún momento comenzó a tomarla del brazo. Y ella encantada, se sintió seductora. Después, como casualmente pasó a tomarla de la mano. Y como ella aceptó y se hizo habitual, la invitó a una cafetería. Y ahí platicaron de cosas más personales. Lo siguiente fue invitarla a un barcito no muy cercano a la escuela. Ella tuvo recelo y dudas, pero como para colmo había terminado con el novio, estaba carente se sentía sola. ...
... Aceptó la invitación, y eso fue el destape, pues estuvieron de la manita, y vinieron los primeros besos, tímidos al principio, pero con las cervezas se hicieron calientes, casi cachondos. Con metidas de mano por los chiches y piernas. Al final aceptó salir nuevamente, ya considerándose amigos. Y así comenzó la parte caliente de esta historia. Nuevamente fueron a tomar algunas cervezas. Pero esta vez, estaba tranquila y accesible, bien dispuesta y se sentía segura, como profesora y de mayor edad sentía que dominaba la situación. Cada vez se sentía más “conquistadora” y además de los besos, ya fácilmente lo dejó deslizarle la mano por las piernas, y rozarle la blusa. Por instinto, más que por experiencia, el joven, le sugirió ir a “algún lugar tranquilo”. Sin pensarlo, por estar medio tomada y caliente, aceptó. Y se encaminaron a un motel muy próximo. ¡El carajo muchacho tenía todo calculado¡ Ya adentro, comenzaron los manoseos impacientes de toda primera vez. Y la quitada de ropas, y ya encuerados, a la manera juvenil, sin mucho preámbulo, estando ella acostada de espaldas, abrió las piernas. Y por supuesto, sin titubear ¡Se la cogió! ¡Todo bien! Descansaron sin hablar mucho, y poco después le volvió a meter su buen camote, de esta vez con un poco más de calma. Ella feliz. Estaba siendo bien servida por un semental joven. ¡Bueno…! Los siguientes días ambos se portaron en la escuela como debe ser. Él acompañándola a la esquina, igual que antes. Todo normal. Hasta ...