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Esperimentando
Fecha: 20/09/2026, Categorías: Bisexuales Tus Relatos Autor: Lucía y Robert, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Lucía_Supongo que tuve la suerte de conocer a Robert cuando ninguno de los dos tenía ningún tipo de experiencia sexual ambos éramos vírgenes yo con veinticuatro añitos él en el día de su 18 cumpleaños. Un chico alto guapo con una melenita que le hace más joven de lo que es aparentemente de complexión delgada. Estaba celebrando su dieciocho cumpleaños y me propuse ligármelo hasta la fecha se puede decir que había estado recluida en un pequeño pueblo de muy pocos habitantes en los que todos conocían a todos mis padres eran muy celosos de las buenas formas y las costumbres de los pueblos, sí con veinticuatro años virgen parece mentira pero me había dedicado a estudiar para sacar una carrera ya allí en la ciudad no salía de noche ni me interesaba lo más mínimo los chicos de mi entorno pero aquel día surgió algo así como el flechazo. Soy lo que se dice una chica curvy diría más bien grandota ya que mido un metro setenta y cinco de altura soy atractiva eso lo sé muy simpática risueña siempre con la sonrisa en los labios tengo un par de buenos melones y un buen culazo que sobresale de mi cuerpo. Cuando comencé a tontear con Robert este no me rechazó enseguida conectamos de alguna manera ambos éramos buenos conversadores y a las dos horas de conocernos nos dábamos ya unos buenos morreos. Yo por primera vez sentía una humedad en mis bragas y un calentón extremo dispuesta a cualquier cosa mientras que Robert casi sollozando me confesó que se había corrido ...
... con tanto beso. Yo no le di mayor importancia comentándole que yo me sentía muy caliente también, le propuse ir a mi casa confesándole en aquel momento que nunca había estado con un chico a lo que él me contestó que a él le pasaba lo mismo los dos nos reímos aclarandome el que nunca había estado con una chica volviéndonos a reír ambos. Yo realmente tenía a mí inseguridad sobre mi cuerpo deseaba estar con él pero a su vez tenía muchas dudas los dos éramos un par de pardillos en ese sentido. Ya en casa le propuse que pasase al baño para lavarse cosa que le agradeció saliendo envuelto en una toalla con su torso al desnudo parecía un niño asustado algo tembloroso incluso con su voz. Pasé al baño para hacer lo mismo mi vulva estaba encharcada mi sexo había sido capaz de mojar bien mis bragas pasé la mano por mi raja llevándola hacia mí nariz para segundos después meterme los dedos en la boca realmente estaba muy excitada cachonda aquella sensación podía conmigo. Cuando me duché no sabía cómo salir ya que me daba cierta vergüenza pudor miedo a no gustarle o que se arrepintiese, me puse las bragas más bonitas que tenía en satén grandes evidentemente arriba una camiseta amplia que ocultaba mi trasero. Los nervios del momento nos hacía reírnos como dos colegiales había una tensión sexual bestial ambos hablando reconocíamos nuestro deseo de tener sexo a la vez qué miedos sobre cómo hacerlo y demás. Comenzamos a besarnos enseguida Robert ...