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Una fiestecita juvenil
Fecha: 23/09/2026, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Elza, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
La fiesta de las putas Otro día llegó una güerita bonita, buscando a Carlos, la pasé. Yo estaba casi de salida, pero se me antojó ver que haría. Creyendo que estaban solos, mi mano la calentó y encueró en la sala, se la estaba bombeando agachada sobre un sofá, con la tranca bien metida cuando entré. Ella se inquietó un poco pero no mostró mucha vergüenza, ni pareció incomodarse. Poco después llegó Felipe Carlos le dijo: Mano, esta putita esta rebuena, tiene muy buena nalga, me voy a echar uno, y después te la coges. ¡Yo no soy puta! ¿Nooo? ¡Claro que eres sí eres una buscona! ¡cállate y ponte de a cuatro patas para que mi mano te joda! Sorprendida, abrió los ojos, no pudo responder y obediente, se puso de a cuatro, Felipe se la ensartó haciéndola venirse con espasmos. Cambió su expresión. Al terminar mi manito, se quedó esperando órdenes. Así perrita, chúpame la verga, si, te voy a joder por la boquita linda, ¡ábrela cabrona! Y se la chingó, metiéndole el fierro hasta la garganta. Riéndose le decía al mano ¡mira como le cabe toda mi vergota! Después, para demostrarle más claro que sí era puta, se la chingaron uno por cada lado. De nuevo la pusieron de a cuatro, Felipe le puso enfrente la tranca, ella dócilmente, abrió la boquita para que se la llenara de bicho. Estando así, Carlos se la volvió a montar. Al terminar, dándole nalgadas, le decía: ¡Ves como si eres una buena golfa, chupapollas! Y cada vez que vengas, te vamos a coger de a chingo, putona ...
... sabrosa. Terminaron y se fueron, dejándola quieta, encuerada y llena de lefa, escurriéndole por sus agujeros, con expresión de ¿Qué pasó? En voz baja decía medio sorprendida, ¡si soy puta… si soy su perra, siiii... me acaban de coger como puta…! La abracé acariciándole las chichitas, le dije: Si lindita, sí eres puta, al menos de mis hermanos, aprovecha y goza. La próxima te van a romper el culito. Me vió de ojos muy abiertos: ¿El culito? Acariciándole los pechitos, le respondí: Si putita, la próxima vez, antes de venir, lávatelo bien. La bellecita regresó varias veces, ya convencida de que era piruja y que le gustaba que le metieran vergas. ¡Hola! ¿Están tus hermanos? Si pasa güerita, les va a dar gusto cogerte… digo… ¡verte! Jajajaja. Ahorita vienen, pasa a la sala y vete encuerando, les va a gustar verte pelada. Sin dudar, se encueraba. Ya estaba bien convencida de ser buscona. Y si, sí le rompieron el remolino del cútis. Aprendió como era, se acostumbró y le gustaba. Fue una más con la que mis hermanitos queridos, jugaban a joderla por todos lados. Vi muchas veces a los tres putearla por los tres agujeros al mismo tiempo. Y también la enseñaron a comer verga con mierda. Y a hablar grueso: ¿Eres puta? Si, si soy puta, soy su perra cachonda y culera. Jajajaja, se reían los cabrones. ¿Nos vas a dar las nalgas pendeja? ¡Siii! Quiero que me monten, soy su yegua, que me empinen, soy su perra callejera, soy su putona sinverguenza, cachonda y pendeja. Un día que no habían llegado, ...